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Niños y adolescentes: presas del crimen organizado

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Niños y adolescentes: presas del crimen organizado

Niños y adolescentes: presas del crimen organizado

CITLALLI ZOÉ SÁNCHEZ

En los últimos días se dio a conocer la desaparición de dos adolescentes, de 14 y 15 años de edad, quienes son buscados por sus familias con el apoyo de colectivos de madres buscadoras. La desaparición de los jóvenes se viralizó debido a que comenzó a circular la versión de que uno de ellos, de nombre Martín Alexander, había sido detenido en Sinaloa junto a un grupo de sicarios; sin embargo, esto fue descartado. En el caso del otro adolescente, identificado como Rafael, se difundió un video explicando cómo fue reclutado por una célula del crimen organizado.

Sonia Yadira de la Garza, fiscal de Durango, informó a los medios de comunicación que los adolescentes fueron vistos por última vez por sus familias el 4 de marzo, pero la denuncia por desaparición no se presentó sino hasta el día 9 del mismo mes. Según los datos disponibles, los jovencitos dijeron a sus parientes que se irían a trabajar cuidando un rancho, explicación con la que los adultos estuvieron conformes. No fue sino hasta que la madre de Rafael recibió un video de su hijo -el mismo que circula en redes sociales, según confirmó la Fiscal- que decidió acudir ante la Fiscalía. El día 10, la madre de Martín Alexander también recibió un video (el cual no es público) y fue entonces cuando interpuso la denuncia correspondiente.

Dado que la última localización de ambos fue en Sinaloa, será la Fiscalía de aquel estado la responsable de investigar su paradero. Esto no representa una buena noticia para las familias, considerando que, durante cinco meses, no hubo avances significativos en el caso de Carlos Emilio Galván Valenzuela, desaparecido en Mazatlán mientras estaba de vacaciones. De la Garza Fragoso reconoce que grupos del crimen organizado están reclutando a adolescentes y jóvenes bajo la promesa de un empleo, ya sea mediante redes sociales o incluso a través de comunidades de videojuegos en línea. Hace poco también se tuvo conocimiento de un joven duranguense herido de bala, quien dijo trabajar en un rancho en Concordia, Sinaloa; fue trasladado a Durango, pero desgraciadamente falleció mientras recibía atención médica en el Hospital General 450.

En estos casos, se presume una grave omisión de cuidados por parte de los padres de familia quienes, quizá por precariedad económica, permiten que sus hijos menores de edad se trasladen a estados como Sinaloa o Zacatecas, donde quedan vulnerables ante el delito o el riesgo de perder la vida. Por supuesto, esta es una problemática social con múltiples aristas; sin embargo, evidencia la cruda realidad y los peligros a los que están expuestos niños, niñas y adolescentes. Durango no está exento de los efectos de la violencia que azota al país.

Por desgracia, hace algunos días falleció Sarahí Nohemí, la mujer herida de bala en la colonia División Durango tras quedar atrapada en medio de una riña entre pandillas, donde alguien disparó desde un vehículo en movimiento. Ahora, la Fiscalía de Durango busca a dos adolescentes de 14 y 17 años, presuntos responsables de la muerte de esta joven madre soltera. Ella era el único sustento de cuatro niños, quienes ahora requieren que su padre biológico asuma su responsabilidad y les brinde una pensión alimenticia.La familia de Sarahí Nohemí tiene un largo camino por delante, pues los menores de entre 8 y 12 años necesitan todo el apoyo posible para continuar con sus estudios. Ojalá las autoridades cumplan los compromisos adquiridos con la familia y brinden la asesoría jurídica necesaria; es vital que, una vez que el tema salga de la agenda mediática, las dependencias no desaparezcan ni se olviden de ellos.

Nos leemos en X: @citlazoe

Escrito en: Nota al margen adolescentes, madre, crimen, familia

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