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No es lo mismo duelo que duelo

Palabralia.

No es lo mismo duelo que duelo

No es lo mismo duelo que duelo

J. SALVADOR GARCÍA CUELLAR

Suele prestarse a confusión el uso de algunas palabras, debido a que pueden significar, según el contexto, una cosa u otra.

A este fenómeno gramatical lo llamamos homonimia, lo que significa un mismo nombre para diferentes objetos, es decir, dos o más cosas tienen una sola denominación.

También se puede aplicar este concepto a personas, ya que si dos mujeres se llaman María Candelaria Ramírez, son homónimas, simplemente porque tienen el mismo nombre, según la genérica definición dada en el párrafo anterior.

Ahora deseo platicarle sobre las cosas homónimas, no sobre las personas, así que aquí vamos.

Encontramos homónimos frecuentemente en nuestro idioma, situación que algunas veces se presta a confusión, porque podemos engañarnos si desconocemos alguno de los significados de una misma palabra.

Un ejemplo muy manido es: ¡Vaya! la yegua baya no quiere brincar la valla, solo come bayas.

El primer Vaya es una interjección que expresa sorpresa; el siguiente Baya es el color de algunos caballos, aunque aquí se trata de una yegua. Debo aclararle que este caso, más exactamente es un fenómeno llamado paronimia (palabras semejantes), pues existe solamente homofonía (misma pronunciación) y no homografía (misma escritura). Luego la siguiente palabra Valla significa cerca, pero no me refiero al adverbio de lugar, sino al sustantivo que significa barrera u obstáculo. -¿Verdad que está complicado?- Y el último Bayas se refiere a unos frutos carnosos.

Las palabras propiamente homónimas tienen, cada una, su propio origen etimológico, como duelo y duelo.

Si alguien dice que ciertos caballeros se enfrascaron en un duelo por el honor de una dama, estamos hablando de un pleito acordado entre dos, precisamente entre dos, por lo que se trata consiguientemente de duelo. Me explico: esta palabra proviene del vocablo latino Duo (dos) y describe el desafío entre dos hombres. Según otros, está relacionada con Bellum, que en latín significa guerra, que es, también, un conflicto entre dos partes. Entonces, del Bellum clásico latino se habría derivado Duelum, vocablo del latín tardío que significa también guerra, y que posteriormente dio la palabra duelo como ahora la conocemos.

En cambio, si usted lee una esquela y se da cuenta de que algunas personas están de duelo, entonces el anuncio se refiere al dolor de los familiares del finado. Esto significa que a las personas les duele -de ahí el duelo- la muerte de su ser querido. El término se relaciona con el latín Dolus (dolor), lo que explica su uso para expresar la pena emocional por una pérdida.

Como ya usted se dio cuenta, los nombres de estos dos duelos proceden de palabras muy distintas una de la otra.

Poco o nada tiene que ver el número dos con el dolor o la guerra.

Por otra parte, cuando el profesor de física habla de la masa a sus alumnos, se refiere a la cantidad de materia que contiene un cuerpo, y en cambio el panadero trabaja con la masa, pero esta última palabra no tiene el mismo significado que le dio el maestro, pues se refiere a la harina mezclada con agua, leche u otro líquido para darle una consistencia distinta. Pero tal vez alguien nos diga que el cielo estaba cubierto por una negra masa de nubes, entonces quien así habla se refiere a una gran acumulación de algo, en este caso, de nubes.

En los tres ejemplos del párrafo inmediatamente anterior, la palabra masa tiene el mismo origen, aunque a fin de cuentas distinto significado. Este fenómeno es lo que conocemos como polisemia, que es un poco distinto a la homonimia.

Con esto fue suficiente para que usted cayera en la cuenta de que las palabras homónimas tienen un origen distinto una de otra. En cambio, las polisémicas provienen de la misma palabra, por eso son iguales, aunque signifiquen, cada una, algo diferente.

Entonces, Duelo y Duelo son palabras homónimas, no polisémicas, por la razón apuntada anteriormente. También se nota que en las homónimas el significado de una está muy alejado del de la otra.

Lo que usted acaba de leer nos indica que la lengua española es rica en palabras, formas, giros y expresiones que nos permiten decir las cosas con mayor exactitud, con mayor elegancia, que sean más entendibles y, si se puede, más bellas.

Escrito en: OPINIÓN significa, mismo, palabra, duelo

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