
No es tu imaginación: por qué tu casa se siente más fría que la calle
Durante los días más fríos del año, muchas personas en México comparten la misma sensación: sales a la calle y, aunque el aire es frío, dentro de la casa parece peor. El piso está helado, las paredes se sienten gélidas y ni con suéter se logra entrar en calor.
No es exageración ni sugestión. Esa sensación tiene una explicación bastante clara.
El frío se queda atrapado en la casa
Por la noche, cuando la temperatura baja, las viviendas comienzan a perder el poco calor que acumularon durante el día. Materiales como el concreto, el block y la losa, muy comunes en casas mexicanas, absorben el frío y lo retienen por varias horas.
Cuando amanece, aunque afuera empiece a templar un poco con el sol, el interior de la casa sigue conservando esa temperatura baja, como si el frío se hubiera quedado guardado entre las paredes.
Afuera se calienta rápido, adentro no
En el exterior, el sol hace su trabajo: calienta el aire, las superficies y genera corrientes que elevan la sensación térmica. Dentro de casa ocurre lo contrario.
La luz solar entra poco, las ventanas suelen permanecer cerradas y el aire casi no se mueve. Sin aislamiento térmico, el calor tarda mucho más en llegar y el frío se mantiene, sobre todo durante las primeras horas del día.
El cuerpo también “siente distinto” el frío
Estar dentro de casa no siempre ayuda a entrar en calor. Al contrario: en espacios cerrados solemos movernos menos, el aire es más húmedo y no hay corrientes que ayuden a regular la temperatura corporal.
Todo eso provoca que el cuerpo pierda calor con mayor facilidad, haciendo que el ambiente se perciba más frío que el exterior, incluso si el termómetro marca valores similares.
Detalles que intensifican la sensación
Hay pequeños factores que empeoran el problema:
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Pisos sin tapete o alfombra
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Ventanas mal selladas
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Puertas con rendijas por donde entra aire helado
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Casas orientadas con poca entrada de sol
Cada uno suma para que el interior se sienta más crudo.
¿Qué se puede hacer para que no se sienta tan helado?
Sin necesidad de calefacción:
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Abrir cortinas y ventanas cuando haya sol
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Ventilar la casa unos minutos al mediodía
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Colocar tapetes y cortinas gruesas
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Sellar puertas y ventanas con burletes
Son ajustes simples, pero ayudan a que el frío no se quede instalado todo el día.
En conclusión, no, no es tu imaginación
Una casa puede sentirse más fría que el exterior, sobre todo por la mañana y durante frentes fríos. No es una percepción aislada ni un capricho del clima: es una combinación de materiales, falta de sol y cómo responde nuestro cuerpo al frío.
Y mientras el invierno siga presente, esa sensación será parte del día a día en muchos hogares del país.