
No hay daño en la Plaza IV Centenario por el remozamiento: INAH
El remozamiento que se realizó en la Plaza IV Centenario, en el Centro Histórico de Durango, mediante la aplicación de pintura vinílica en toda la plancha y sus laterales, generó preocupación en un sector de la población por el valor histórico que representa este espacio y el posible daño que pudiera ocasionar la pintura.
El titular del Centro INAH Durango, Antonio Reyes Valdez, confirmó que se autorizó a la Dirección Municipal de Servicios Públicos la solicitud para realizar trabajos integrales de mantenimiento en la Plaza IV Centenario, ya que, como cualquier inmueble, es susceptible de recibir un mejoramiento.
Aclaró que, si bien la Plaza se encuentra dentro de la zona del decreto de monumentos históricos, en sí misma no constituye un monumento histórico.
“La plaza, como bien lo dice su nombre, se hizo para el IV Centenario de la ciudad, que fue en la segunda mitad del siglo XX, y la plaza actual, la que conocemos hoy en día, fue rediseñada y remodelada en la década de 1990. Entonces, lo que tenemos actualmente no es un monumento histórico”.

LA PLANCHA NO ES DE CANTERA
En cuanto a la plancha de la Plaza, aunque muchas personas piensan que es de cantera, explicó que está elaborada con un tipo de adoquín de concreto y que, si bien la pintura no representa el mantenimiento ideal, tampoco está provocando daños.
“Lo ideal sería reemplazar las piezas que están dañadas. Ahora, es un espacio que tiene mucho tránsito y se utiliza para muchos tipos de eventos. Entonces, el mantenimiento siempre va a ser complicado”, expresó.
El INAH solicitó a la dependencia diferentes muestras de pintura para determinar cuál era el color más parecido al original que tenía el adoquín. Sobre el resto de los trabajos, indicó que se dará mantenimiento a las piezas que sí son de cantera, así como a las esculturas de Benito Juárez y El Estudiante, obra del maestro Francisco Montoya Cruz.
Reyes Valdez puntualizó: “Cualquier trabajo que se haga dentro de la zona de monumentos se tiene que solicitar para ser autorizado por parte del INAH. En este momento solamente autorizamos tres cosas: el trabajo sobre la plancha, el trabajo sobre la cantera y el trabajo sobre la escultura. Cualquier otro tipo de trabajo se tendrá que revisar y, en su caso, autorizar”.
