Editoriales

OPINIÓN

¿Perderá Trump, como dicen las encuestas?

El reporte Oppenheimer

¿Perderá Trump, como dicen las encuestas?

¿Perderá Trump, como dicen las encuestas?

ANDRÉS OPPENHEIMER

La pregunta del millón de dólares en Estados Unidos es si se van a equivocar las encuestas que anticipan un triunfo opositor en las elecciones intermedias del 3 de noviembre, tal como pasó en las recientes elecciones de Brasil.

Hay varios motivos para pensar que, en Estados Unidos, los pronósticos serán más acertados que los que vaticinaron erróneamente la derrota del presidente Luiz Inácio Lula da Silva el 25 de octubre en Brasil.

En primer lugar, en las dos últimas elecciones intermedias estadounidenses, el promedio de las encuestas le acertó al resultado bastante bien. El Cook Political Report, un conocido boletín apartidario de análisis electorales, acertó en ambas elecciones y ahora prevé un triunfo demócrata en la Cámara de Representantes y una pelea muy reñida por el Senado.

En segundo lugar, históricamente, la oposición casi siempre gana estas elecciones intermedias en Estados Unidos, gobierne quien gobierne. Este fenómeno se acentúa cuando la popularidad del presidente está por el suelo, y el respaldo a Trump está en un promedio del 36%, el más bajo de su mandato.

En tercer lugar, y más importante, las últimas giras de Trump para apoyar a sus candidatos son indicadores de que el presidente y su partido están a la defensiva.

En las últimas dos semanas, Trump no ha parado de viajar para apagar incendios en estados que hasta ahora eran sólidamente republicanos, como Texas, Kansas y Alabama. O sea, está defendiendo su territorio, en lugar de estar a la ofensiva tratando de ganar distritos demócratas.

Otra señal clarísima es a dónde están yendo los fondos de campaña de los republicanos. En los últimos días, han dirigido la mayor parte de su dinero a proteger su control del Senado, lo que sugiere que prácticamente han dado por perdida la Cámara de Representantes.

En cuarto lugar, el ambiente político difícilmente podría ser más complicado para Trump y el Partido Republicano.

El precio de la gasolina —un factor clave para los votantes— está más alto que al final del gobierno del expresidente Joe Biden. La guerra entre Ucrania y Rusia, que Trump había prometido terminar en 24 horas, sigue su curso. El conflicto con Irán, que Trump había dicho sería una “excursión” de pocas semanas, ya lleva ocho meses, y sin un final a la vista.

En quinto lugar, en las últimas semanas se sumó un nuevo elemento en contra de los republicanos: las denuncias de corrupción en el gobierno.

Según Fox News, la cadena que suele apoyar a Trump, la corrupción pasó a ser la mayor preocupación de los votantes, seguida por el costo de la vida. A muchos estadounidenses les molesta que, mientras les cuesta cada vez más llegar a fin de mes, la fortuna de Trump se ha disparado.

Según la revista Forbes, el patrimonio de Trump aumentó de 3,900 millones de dólares en 2024, el año antes de regresar a la Casa Blanca, a 7,000 millones de dólares en 2026. “Nadie en la historia de Estados Unidos ha ganado tanto dinero con la política”, dijo la revista.

Trump niega cualquier irregularidad, y dice que se benefició del alza de la bolsa de valores, como cualquier ciudadano. Pero sus críticos responden que a cualquiera le habría encantado aumentar su patrimonio en casi un 80% en menos de dos años, como hizo el presidente.

Los demócratas están prometiendo investigar, entre otras cosas, los negocios de criptomonedas de la familia Trump y el avión de 400 millones de dólares que le regaló Qatar al presidente, y los indultos presidenciales a varios convictos cuyos familiares y amigos hicieron donaciones a la campaña de Trump o a sus proyectos personales.

Hakeem Jeffries, el líder de la bancada demócrata en la Cámara de Representantes, me dijo en una entrevista que una mayoría demócrata en el Congreso luchará para que el dinero de los contribuyentes se use para ayudar a la gente, en lugar de alimentar “la corrupción sin precedentes” en el gobierno.

En resumen, las encuestas que pronostican un triunfo demócrata probablemente estén en lo cierto, con un margen de error relativamente pequeño. Pero los otros indicadores —los estados a los que ha viajado Trump, el destino de los fondos de campaña republicanos y el clima económico de Estados Unidos — son señales igual de poderosas para pensar que los demócratas van a ganar al menos la Cámara de Representantes en estas elecciones.

Escrito en: Editoriales El reporte Oppenheimer Trump, lugar,, Estados, elecciones

Noticias relacionadas

EL SIGLO RECIENTES

+ Más leídas de Editoriales

TE PUEDE INTERESAR

LECTURAS ANTERIORES

Fotografías más vistas