
Plot twist fit: el taco al pastor sale mejor parado que una barra de granola en un estudio
Hay debates que no mueren: ¿team gimnasio o team sofá?, ¿agua natural o coquita?, ¿ensalada o “nomás una mordidita”? Y en esa misma liga entra uno que nos toca el alma: ser fit… o darte el gusto.
Porque sí: me topé con una “mensada” que, bien contada, se vuelve nota redonda. Estudiantes de Ingeniería en Alimentos de la UDLAP compararon algo muy mexicano —tacos al pastor y flautas de cochinita pibil— con la vieja confiable del snack “saludable”: una barra de granola comercial. Y el resultado, digamos, no le hizo favores al empaque con hojitas verdes.
No fue “a ojo”: literal los hicieron papilla
Para que no quedara en “yo siento que…”, las y los estudiantes se fueron al laboratorio: trituraron las muestras (sí, papilla con equipo especializado) y midieron lo que normalmente se revisa en un análisis básico de alimentos: humedad, grasa, proteínas, carbohidratos y minerales.
Los números (sin asustarnos, pero sí con chisme)
Primero, lo más sorprendente: tacos y flautas salieron bastante parecidos en humedad y grasa.
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Tacos al pastor: 42.47% de humedad y 11.92% de grasa
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Flautas de cochinita: 43.1% de humedad y 11.50% de grasa
En otras palabras: no es que uno sea “light” y el otro “pecado mortal”… al menos por ese lado.
Aquí es donde el taco se pone la capa
Cuando se fueron a proteína y minerales, el taco dijo “quítense que ahí les voy”:
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Tacos al pastor: 20.77% de proteína y 1.33% de minerales
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Flautas: 4.07% de proteína y 0.31% de minerales
Las flautas, eso sí, ganaron en carbohidratos:
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Flautas: 40.70% de carbohidratos
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Tacos: 23.51% de carbohidratos
¿Entonces los tacos “son saludables”?… tranqui
No se trata de coronar al pastor como “superfood” ni de mandar a la granola al bote de la vergüenza. El punto interesante es otro: la grasa que encontraron en tacos y flautas fue considerada aceptable, e incluso menor que en otros alimentos que solemos normalizar sin tanto remordimiento (donas, papas fritas, y algunas barritas que se venden como “fit” y pueden traer más grasa de la que uno imagina).
El truco del snack “fit”: el azúcar que nadie te canta
Aquí entra el detalle que cambia el juego: muchas barras de granola se promocionan como “naturales”, pero varias organizaciones internacionales advierten que algunos de estos productos pueden traer entre 12 y 20 gramos de azúcar por porción.
Y según parámetros de la OMS, la recomendación es que los azúcares añadidos no superen el 10% de la ingesta calórica total, o idealmente bajarlo al 5% si quieres beneficios extra.
Traducción: no todo lo que viene en empaque bonito es automáticamente buena idea diaria.
La moraleja: ni castigo eterno, ni barra milagrosa
¿Conclusión? El debate fit vs antojo no se resuelve con culpa, sino con moderación. Los propios estudiantes de la UDLAP lo aterrizan así: si vas a entrarle, la recomendación es hasta 3 tacos o hasta 4 flautas, cuidando la frecuencia.
O sea: sí puedes darte gusto, nomás no conviertas el “gustito” en “plan de vida”… y no le des pase libre a la barra de granola solo porque trae una foto de avena y un atardecer.