
Políticos de Morena: del mito a la perplejidad
De los héroes trágicos de la mitología griega, Sísifo fue quien más despertó mi imaginación, ¡cuánto me ayudó Albert Camus a comprenderlo! “Proletario de los dioses”, condenado a rodar sin cesar una roca hasta la cima de la montaña desde donde la piedra volvería a caer para ser eternamente levantada. Sísifo, poseedor de astucia humana castigado por los dioses por su rebeldía, reveló secretos de Zeus a cambio de agua para los habitantes de Corinto, encadenó a la muerte y desobedeció a Plutón, su osadía al favorecer al género humano lo convirtió en un paladín del esfuerzo inútil. No hay castigo más terrible que el trabajo sin esperanza. ¡Fue feliz¡ dice Camus, porque fue dueño de su propio destino.
Sísifo, atado a su roca en actitud de silencio a la hora del crepúsculo, los muertos engrandecen en el silencio, ¡pero él no quiso serlo! Al igual que Prometeo, el ladrón de fuegos fatuos, fue condenado a engrandecer el cementerio de Ícaros, más allá de los infiernos. Los dioses fueron implacables, pero Sísifo encontró su fortaleza en la vida misma, en la tierra, muy lejana de Zeus y de Plutón, disfrutó el oro de los otoños y el ocre melancólico con que Vésper tiñe los follajes, no arrojó a las fauces de la impiedad su corazón, tuvo necesidad de una definición en el devenir implacable de su castigo. Sísifo aún levanta su roca lentamente, ya no rueda hacia la montaña si no a la curva de la nada.
En la década de los 80 un grupo de economistas de Harvard expuso su idea Neoliberal como respuesta a los problemas del mundo capitalista, 30 años después los resultados solo beneficiaron al Estado Administrador olvidando a los grupos vulnerables.
En el caso de México, más allá de los argumentos oficiales y triunfalistas se observa una clara relación inversa entre el equilibrio macroeconómico y los niveles de bienestar y consumo. El Gasto Corriente como porcentaje del producto interno bruto ha disminuido según datos de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, pasando de 19.4 entre el período 2000 a 2006 a 17.2 en 2012- 2015, según las últimas cifras del Fondo Monetario Internacional, modifica el crecimiento para 2027 de 1.6 a 1.2. Por lo que corresponde al gasto de capital prevalece la misma tendencia, al pasar de 5.5 en el período 2000-2006 a 2.8 en 2012-2015. El gasto ha aumentado de acuerdo a los nuevos compromisos de la 4T. Las implicaciones en el aumento del gasto han continuado hasta el año 2017. No se trata de que el gobierno derroche los recursos, si no de que implemente estrategias de gasto que ofrezcan crecimiento, empleo y control de precios.
Otros de los cuellos de botella siguen siendo el desempleo, el subempleo y el empleo informal. México habia sido señalado por organismos mundiales como el país cuya población se situaba por debajo de la línea de la pobreza, este fue tema de debate continuo, argumentando la 4t haber triunfado en ese terreno. La contracción del mercado interno, la política de creación de “changarros” se convirtió en una trampa maniquea a unos cuantos meses de su creación, en materia de Gasto Corriente existe una brecha de enormes proporciones entre el gasto destinado a la investigación científica y sus verdaderos logros, y el llamado Gasto Social, el monto en este sentido sigue siendo insuficiente, el ingreso per cápita no logró asimilarse al de los países desarrollados o por lo menos acercarse a Estados Unidos y Canadá, socios comerciales de México en el Tratado de Libre Comercio. Los índices de productividad semantienen en desventaja y por consecuencia sus efectos impactan negativamente a las empresas.
El modelo neoliberal (la piedra sobre los hombros) dio muestras de agotamiento, debilitó al Estado como institución y su capacidad de resolver problemas sociales, condenando a rodar sin cesar políticas económicas que se estrellaron frente a muros estructurales. Los gobiernos de América Latina y el Caribe no han podido explicar su fracaso económico, algunos optaron por la vía socialista o el desarrollo emergente, alentados por los dioses financieros, se volvieron paladines del esfuerzo inútil, no han querido vivir en el Olimpo porque no son aceptados. Frente a sus pueblos aparentan solidaridad y desobedecen a sus verdugos, pero sus verdaderos intereses están del lado del poderío económico que sostiene la posibilidad del reconocimiento y la influencia.
Pero la roca de sus cálculos vuelve a caer al infinito y esta vez no solo a la curva de la nada, sino al horizonte de la opacidad.
Aunque lo verdaderamente sorprendente son las palabras pronunciadas por políticos de Morena, cito un caso que llamó la atención por su incongruencia de Mitsuko Márquez, líder de Morena en Colima, quien pronunció, palabras más, palabras menos, lo siguiente: “Hay que apoyar el gobierno de la Presidenta. Quienes no vivan contentos y felices, que se vayan del país. Se le recuerda a los medios, a los partidos y al público que la puerta está abierta.” Este tipo de declaraciones contrasta con la idea del hombre, la escuela de Mileto buscó encontrar un equilibrio entre el cosmos y la conducta humana. Platón trató de integrar la política y la conducta humana al servicio del hombre, Heráclito y Parménides fueron muy elocuentes en su visión del hombre. Hay una frase de Heráclito que lo dice todo: Primero debo conocerme a mí mismo para actuar en bien de los demás.
De esto se desprende mi idea para esta colaboración: Del mito a la perplejidad. La mitología en la antigua Grecia abrió las puertas del conocimiento humano y las cerró a la ignorancia.