
¿Por qué ver 'Fue solo un accidente'? Una de las favoritas de los Oscar 2026
Tras su consagración en la Croisette con la Palma de Oro del Festival de Cine de Cannes 2025 y su paso firme por la temporada de premios que culmina en los Premios Oscar, “Fue solo un accidente” dejó de ser únicamente un título celebrado por la crítica para convertirse en un acontecimiento cinematográfico.
Y es que, más que una película, es una declaración de principios, la confirmación de que el cine iraní contemporáneo sigue dialogando con el mundo desde la urgencia estética y política.
Un thriller moral
En esta nueva obra, el director Jafar Panahi, figura central de la resistencia artística en Irán y autor de una filmografía marcada por la censura y la vigilancia, vuelve a explorar los límites entre realidad y ficción.
Como en sus trabajos anteriores, la cámara no solo narra una historia, observa, interroga y confronta. Panahi convierte el thriller en un espacio moral donde cada plano respira tensión ética y cada silencio pesa tanto como una confesión.

La película se inscribe en esa tradición del cine que utiliza el suspenso como vehículo para la reflexión, heredera tanto del neorrealismo como de la modernidad iraní.
Con una puesta en escena sobria y una narrativa que avanza entre la duda y la memoria fragmentada, “Fue solo un accidente” transforma una premisa íntima, el posible reencuentro entre víctima y verdugo, en una meditación universal sobre justicia, culpa y verdad.
Llegada a México
La cinta ya tuvo su estreno oficial, pero a México llegará el 6 de marzo de manera exclusiva solo a través de MUBI, plataforma que no solo amplía su alcance, sino que reafirma el lugar del streaming como nueva sala de arte para el cine de autor.
En tiempos donde las fronteras entre lo político y lo personal se desdibujan, la más reciente obra de Panahi confirma que el cine, cuando es profundamente humano, puede ser también un acto de resistencia y memoria colectiva.