
Profeco llama a evitar alimentos ultraprocesados y optar por productos de origen vegetal
La Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) publicó en la Revista del Consumidor un artículo que retoma recomendaciones alimentarias orientadas a proteger los recursos naturales y reconocer las recetas tradicionales de México, con el objetivo de reducir el consumo de alimentos ultraprocesados y cuidar la economía del hogar.
El organismo llama a redefinir la alimentación de la población mexicana para hacerla más accesible, saludable y adecuada para las futuras generaciones. Para ello, promueve el consumo de alimentos locales y sostenibles.
De acuerdo con el artículo, las recomendaciones alimentarias buscan proteger los recursos naturales a largo plazo, pues la producción, el procesamiento, la distribución, la comercialización y la preparación de los alimentos implican el uso de recursos naturales y generan gases de efecto invernadero que aceleran el cambio climático.
Especialistas señalan que el impacto ambiental puede ser menor si se eligen productos frescos de origen vegetal, a diferencia de algunos alimentos ultraprocesados y de origen animal. Ciertos productos generan residuos más complejos de desechar, como envolturas, botellas y envases.
El artículo también destaca problemas como las deficiencias de vitaminas y minerales, el sobrepeso y la obesidad, padecimientos que afectan cada vez a más mexicanos. En este contexto, se señala que el entorno también influye directamente en la nutrición.
Entre los principios que rigen los instrumentos estratégicos de salud pública se encuentra el reconocimiento del derecho a una alimentación nutritiva, suficiente y de calidad, con especial énfasis en las niñas y los niños.
Asimismo, se recomienda evitar o reducir el consumo de productos que contienen sellos de advertencia por exceso de sodio, grasas saturadas o calorías, especialmente en el caso de los menores de edad. Para los bebés, se promueve la lactancia materna desde el nacimiento.
En términos generales, se recomienda consumir verduras y frutas de temporada, leguminosas, tubérculos y cereales integrales o de grano entero, además de beber agua natural y realizar alguna actividad física, como correr o bailar.