
¿Qué es el Tramadol, para qué se utiliza y por qué ya no podrás comprarlo sin receta médica?
En días recientes, y de acuerdo con la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris), a partir del próximo 14 de julio, el fármaco Tramadol solo podrá obtenerse con una receta médica.
¿Para qué sirve?
El tramadol pertenece al grupo de los analgésicos opioides, es decir, medicamentos que actúan sobre el sistema nervioso central para modificar la forma en que el cuerpo percibe el dolor.
Generalmente, es recetado en casos donde los analgésicos comunes no son suficientes, como después de una cirugía, tras lesiones fuertes, fracturas o en pacientes con dolores crónicos derivados de ciertas enfermedades.
Aunque su uso médico está ampliamente extendido, especialistas señalan que no debe consumirse sin indicación profesional, ya que puede provocar somnolencia, mareos, náuseas, estreñimiento y alteraciones en la capacidad de reacción.
¿Por qué ya no se venderá libremente?
La nueva restricción busca evitar la automedicación y reducir los riesgos asociados al consumo indebido de opioides. Aunque el tramadol no tiene la misma potencia que otros medicamentos de esta categoría, su uso prolongado o sin control puede provocar dependencia física o psicológica.
Por ello, Cofepris determinó reclasificarlo como medicamento sujeto a mayor vigilancia. Esto significa que las farmacias deberán aplicar controles más estrictos al momento de venderlo y los pacientes deberán contar con una receta médica válida.
La medida no implica que el medicamento desaparezca del mercado, sino que su compra quedará limitada a quienes realmente lo necesiten dentro de un tratamiento indicado por un profesional de la salud.
Decisión preventiva
La decisión de regular con mayor fuerza el tramadol forma parte de una estrategia para prevenir problemas de salud pública relacionados con el abuso de medicamentos opioides.
En otros países, el uso indiscriminado de este tipo de fármacos ha provocado crisis sanitarias por adicción, sobredosis y dependencia. Por ello, las autoridades mexicanas buscan reforzar los mecanismos de control antes de que su consumo sin supervisión se convierta en un problema mayor.
A partir del 14 de julio de 2026, quienes necesiten tramadol deberán contar con receta médica, mientras que las farmacias deberán cumplir con nuevas obligaciones para su venta y resguardo.