Nacional

SUERO VITAMINADO

¿Qué son los sueros vitaminados? El caso Sonora puso en alerta por sus riesgos

Lo que parecía un tratamiento para “sentirse mejor” terminó por encender alertas. Te contamos qué son los sueros vitaminados y por qué el caso Sonora puso sus riesgos bajo la lupa.

¿Qué son los sueros vitaminados? El caso Sonora puso en alerta por sus riesgos

¿Qué son los sueros vitaminados? El caso Sonora puso en alerta por sus riesgos

JORGE LUIS CANDELAS

Lo que durante un tiempo se vendió como un tratamiento para recuperar energía, hidratarse o “sentirse mejor” terminó por convertirse en un caso de alarma nacional. En Sonora, la muerte de varios pacientes tras la presunta aplicación de sueros vitaminados en una clínica de Hermosillo encendió las alertas sanitarias y abrió una investigación que con el paso de los días fue creciendo.

Primero se conoció el fallecimiento de un padre y su hijo; después, autoridades de salud confirmaron que ya se realizaban análisis y pruebas de laboratorio para determinar qué ocurrió realmente. Más tarde, el caso tomó un giro todavía más delicado con los señalamientos sobre el presunto uso de insumos irregulares y credenciales profesionales dudosas por parte del médico bajo investigación.

Más allá del escándalo, el caso volvió a poner sobre la mesa una pregunta que muchas personas no se hacen antes de aceptar este tipo de procedimientos: qué son realmente los sueros vitaminados y qué riesgos pueden implicar para la salud.

¿Qué son exactamente?

Los llamados sueros vitaminados son soluciones intravenosas que se aplican directamente a la vena mediante una aguja o catéter. Por lo general contienen una mezcla de líquidos, vitaminas, electrolitos y, en algunos casos, minerales u otros compuestos que supuestamente ayudan a “revitalizar” el cuerpo.

En muchos establecimientos se ofrecen como una especie de refuerzo rápido para combatir el cansancio, la deshidratación, la resaca, el estrés o incluso para mejorar el aspecto físico. La idea que suele venderse es sencilla: al entrar directo al torrente sanguíneo, sus efectos serían más rápidos que los de una vitamina tomada por vía oral.

Sin embargo, que algo llegue más rápido al organismo no significa automáticamente que sea mejor, necesario o seguro.

También te puede interesar: Autoridades de Salud investigan muertes en clínica de Sonora tras aplicación de 'suero vitaminado'

¿Por qué se han vuelto tan populares?

Parte de su popularidad tiene que ver con la forma en que se promocionan. En redes sociales y clínicas privadas suelen presentarse como terapias de bienestar, soluciones exprés para recuperar energía o tratamientos casi personalizados para mejorar el rendimiento físico y mental.

Ese discurso ha hecho que muchas personas los vean como algo moderno, práctico y hasta exclusivo. El problema es que en numerosos casos se ofrecen como si fueran un servicio sencillo, cuando en realidad implican un procedimiento invasivo que debería estar sujeto a controles médicos y sanitarios estrictos.

¿Entonces sí sirven?

Depende del contexto. La vía intravenosa sí tiene un uso médico legítimo y necesario cuando una persona requiere hidratación hospitalaria, tratamiento específico o corrección de una deficiencia diagnosticada.

Pero eso es muy distinto a aplicar sueros como parte de una moda de bienestar o como una fórmula general para cualquiera que se sienta cansado o quiera “optimizar” su salud. En una persona sana, que no tiene una deficiencia comprobada, el beneficio puede ser mínimo o incluso nulo.

Los riesgos que sí existen

El gran problema es que los sueros vitaminados no son inocuos. No importa qué tan atractiva suene la publicidad: se trata de sustancias que entran directamente al cuerpo por vía intravenosa, y cualquier error en su preparación, dosificación o aplicación puede tener consecuencias serias.

Entre los riesgos están las infecciones, reacciones adversas, inflamación de la vena, contaminación de los productos, interacciones con medicamentos o complicaciones derivadas de una mala práctica médica.

Y justo ahí es donde el caso de Sonora se volvió tan grave: porque dejó de verse como una simple terapia de moda y pasó a ser un ejemplo de lo que puede ocurrir cuando un procedimiento de este tipo se realiza bajo condiciones dudosas o sin la seguridad necesaria.

¿Por qué una vitamina también puede ser peligrosa?

Porque el hecho de que algo sea una vitamina no significa que sea inofensivo. El cuerpo necesita ciertas cantidades, pero eso no quiere decir que recibir más sea mejor. Si las dosis no están bien calculadas o si la persona tiene alguna enfermedad previa, pueden aparecer efectos adversos importantes.

Además, al aplicarse por vía intravenosa, cualquier reacción puede ser más delicada. No es lo mismo tomar un suplemento por cuenta propia que introducir una mezcla directamente al sistema circulatorio.

También te puede interesar: Escándalo por sueros vitaminados en Sonora: Médico usaba insumos ilegales y títulos falsos

Otro foco rojo: quién los prepara y quién los aplica

Uno de los puntos más sensibles en este tipo de tratamientos no solo es lo que contienen, sino quién los indica, bajo qué criterios los preparan y en qué condiciones se administran.

El caso de Hermosillo puso precisamente eso bajo la lupa. No solo se investiga qué había en los sueros y qué provocó las muertes, sino también de dónde provenían los insumos, cómo eran preparados y si la persona que los aplicaba contaba realmente con las credenciales y condiciones necesarias para hacerlo.

Ese detalle es clave porque un suero intravenoso no puede manejarse como si fuera un simple producto cosmético o una terapia ligera de spa.

Señales para desconfiar

Hay varias alertas que deberían hacer pensar dos veces antes de aceptar uno de estos tratamientos:

  • que prometan aliviar muchos problemas al mismo tiempo;
  • que se anuncien como una solución “milagrosa”;
  • que no pidan historial clínico;
  • que no revisen enfermedades previas, alergias o medicamentos;
  • que no expliquen qué contiene exactamente el suero;
  • o que minimicen por completo los posibles riesgos.

Cuando un procedimiento médico se vende como si fuera algo casual, rápido y sin consecuencias, vale la pena prender focos rojos.

Lo que deja este caso

El escándalo de Sonora no solo sacudió por las muertes y por la investigación contra el médico señalado. También expuso la fragilidad con la que a veces se presentan ciertos tratamientos de bienestar, cuando en realidad implican riesgos que no deberían tomarse a la ligera.

En medio de esta historia, quedó claro que no todo lo que se ofrece como moderno o benéfico necesariamente es seguro. Y que, antes de aceptar cualquier procedimiento intravenoso, la pregunta no debería ser qué tan de moda está, sino si realmente se necesita y si existen las condiciones médicas y sanitarias adecuadas para aplicarlo.

Escrito en: suero vitaminado Sonora Fallecimiento sueros, caso, vitaminados, riesgos

Noticias relacionadas

EL SIGLO RECIENTES

+ Más leídas de Nacional

TE PUEDE INTERESAR

LECTURAS ANTERIORES

Fotografías más vistas