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NUTRICIÓN

¿Qué tanto ayudan los sellos en los alimentos?

Significado. Los sellos funcionan como un mecanismo para decirle al consumidor lo que tiene el producto.

Significado. Los sellos funcionan como un mecanismo para decirle al consumidor lo que tiene el producto.

EMILIO BARRIENTOS

Desde hace algunos años, los sellos negros de advertencia en los productos alimenticios forman parte del paisaje cotidiano en supermercados y tiendas de conveniencia. "Exceso de calorías", "exceso de sodio" o "exceso de azúcares" son mensajes que buscan llamar la atención del consumidor, pero la pregunta sigue vigente, ¿realmente ayudan a mejorar la alimentación de las personas?

Para Abelardo Quiñones, licenciado en nutrición y especialista en control de peso, deporte y síndrome metabólico, los sellos no surgieron para prohibir alimentos, sino como una herramienta de información rápida para la población. Su objetivo principal es alertar sobre ingredientes que, consumidos en exceso y de forma frecuente, pueden representar un riesgo para la salud.

Guía rápida para decidir qué consumir

De acuerdo con el especialista, actualmente existen cinco sellos principales que advierten sobre exceso de calorías, sodio, azúcares, grasas saturadas y grasas trans, además de leyendas adicionales relacionadas con cafeína y edulcorantes. Estos indicadores funcionan como un "freno visual" al momento de elegir un producto, especialmente para quienes no están familiarizados con las tablas nutrimentales.

Ejemplo. En su consultorio, Abelardo tiene material para mostrar porcentajes de grasa y músculo.

Ejemplo. En su consultorio, Abelardo tiene material para mostrar porcentajes de grasa y músculo.

Sin embargo, Quiñones subraya que los sellos no significan que un alimento sea automáticamente dañino. La clave está en la cantidad y la frecuencia con la que se consume, más que en la presencia del sello en sí.

¿Advertencia o prevención?

Desde una perspectiva nutricional, los sellos cumplen una doble función. Por un lado, sirven como advertencia; por otro, como una estrategia de prevención. El reto, explica el nutriólogo, es que muchas personas se basan únicamente en el sello sin entender que estos se calculan con base en 100 gramos o 100 mililitros de producto, una porción que en muchos casos no coincide con lo que realmente se consume. Esto puede generar confusión, ya que una porción menor puede no representar un riesgo significativo. Por ello, el especialista insiste en que los sellos deben interpretarse como parte de un conjunto de información y no como el único criterio para decidir qué comer.

Compleja. En ocasiones, resulta difícil entender la información que viene en algunos alimentos.

Compleja. En ocasiones, resulta difícil entender la información que viene en algunos alimentos.

Para Quiñones, el impacto real de los sellos dependerá en gran medida de la educación nutricional, especialmente en las nuevas generaciones. Formar hábitos saludables desde edades tempranas puede ayudar a reducir enfermedades como la obesidad, la diabetes y la hipertensión, problemas que México arrastra desde hace décadas. El especialista advierte que satanizar alimentos puede ser contraproducente, ya que genera relaciones negativas con la comida. En cambio, promover el equilibrio, la actividad física y el conocimiento permite decisiones más conscientes.

Un apoyo, no una solución definitiva

Los sellos de advertencia no sustituyen una alimentación balanceada ni la asesoría profesional, pero sí representan un paso importante hacia la prevención. Para los consumidores, la recomendación es clara: no basar la dieta únicamente en productos con sellos, priorizar alimentos naturales, mantener variedad en la alimentación y complementar con hábitos saludables como el ejercicio, el descanso adecuado y una buena hidratación.

Además del impacto individual, los sellos de advertencia también buscan generar un cambio colectivo en la forma en que se consume y se produce alimento en México. Con su implementación, la industria alimentaria se ha visto obligada a reformular algunos productos, reducir azúcares o sodio y ofrecer versiones con menos ingredientes críticos. Si bien este proceso ha sido gradual, especialistas coinciden en que la presión del consumidor informado puede acelerar mejoras en la calidad de los productos disponibles en el mercado.

Báscula. Con apoyo de herramientas, el nutriólogo puede sacar datos precisos de sus pacientes.

Báscula. Con apoyo de herramientas, el nutriólogo puede sacar datos precisos de sus pacientes.

En el plano económico, la mala alimentación no solo afecta la salud personal, sino que representa una carga importante para el sistema de salud pública. Enfermedades como la diabetes, la hipertensión o los padecimientos cardiovasculares generan gastos constantes en medicamentos, consultas y hospitalizaciones. Desde esta perspectiva, los sellos funcionan como una estrategia preventiva a largo plazo, que podría traducirse en menos enfermedades crónicas y, eventualmente, en una reducción del gasto sanitario si se acompañan de políticas públicas más amplias en educación y prevención.

Finalmente, el reto más grande sigue siendo cultural. Durante décadas, el consumo de refrescos, botanas y productos ultraprocesados fue normalizado dentro de la vida diaria de muchas familias mexicanas. Cambiar estos hábitos no es inmediato ni sencillo, incluso con sellos visibles en los empaques. Para el especialista, el verdadero avance llegará cuando la población deje de ver los sellos como una amenaza y los entienda como una herramienta de apoyo para tomar mejores decisiones, sin culpa ni miedo, sino con información y conciencia.

Escrito en: sellos en alimentos Nutrición sellos, información, productos, alimentación

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