
Peligro. Tras una ruta improvisada por Medio Oriente, Ramos y su equipo arbitral lograron volver al país entre medidas de resguardo.
El silbante mexicano César Arturo Ramos, junto con sus asistentes Marco Bisguerra y Alberto Morín, regresó este sábado a México después de permanecer cinco días varados en Qatar, atrapados en medio del conflicto bélico que estalló recientemente en Medio Oriente. La Comisión de Árbitros de la Federación Mexicana de Futbol confirmó su llegada y agradeció el apoyo de la Secretaría de Relaciones Exteriores, así como del consulado honorario de Catar, por las gestiones que permitieron su retorno seguro.
Los árbitros habían viajado a la región para dirigir el duelo entre Al Qadisya y Al-Ettifaq, correspondiente a la Jornada 10 de la liga saudí, pero su itinerario se vio interrumpido cuando el espacio aéreo fue cerrado tras los ataques entre Estados Unidos, Israel e Irán. El avión en el que viajaban tuvo que realizar un aterrizaje de emergencia en Doha, obligándolos a permanecer en un hotel bajo estrictas medidas de resguardo.
Ramos relató que durante su estancia en Qatar vivieron jornadas de tensión, con alertas constantes, detonaciones que hacían vibrar las ventanas del hotel y la instrucción de no salir a la calle. Dormían con el pasaporte en la mano y se mantenían atentos a los comunicados del gobierno local y de la embajada mexicana: "Dormíamos poco, nos despertaban los sonidos de las bombas", declaró a su llegada al Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México.