
¿Realmente se necesita? La opinión de un nutriólogo sobre la proteína en polvo
Durante años, la proteína en polvo se ha convertido en uno de los productos inseparables de gimnasios, rutinas fitness y planes para ganar músculo. Hay quienes la toman todos los días convencidos de que es indispensable para conseguir un cuerpo más definido y también quienes prefieren mantenerse alejados de ella por considerarla un producto artificial.
Pero, ¿qué tan necesaria es realmente? ¿Todas las personas que entrenan deberían consumirla? ¿Puede ayudar a perder grasa? El nutriólogo duranguense Miguel Güereca, conocido también como Mike’s Training, pone sobre la mesa algunas de las dudas más frecuentes alrededor de este suplemento y recuerda que, antes de llenar el “shaker”, lo primero es revisar la alimentación.
MÁS ALLÁ DE LOS MÚSCULOS
Uno de los principales mitos alrededor de la proteína en polvo es que consumirla automáticamente hará que los músculos aumenten de volumen. Para Güereca, esta asociación es equivocada.
“La proteína es un nutriente que brinda distintos beneficios dentro de tu cuerpo”, explica, al señalar que, aunque participa en la formación de masa muscular, también interviene en procesos de regeneración y mantenimiento de distintos tejidos.
Una alimentación con suficiente proteína puede contribuir al mantenimiento y desarrollo muscular, además de formar parte de una dieta equilibrada que favorezca otros procesos del organismo. Por eso, reducir este nutriente únicamente a “hacer músculo” es quedarse con una visión demasiado pequeña de su función.

“LA PROTEÍNA NO VIVE SOLO EN UN SHAKER”
Antes de pensar en suplementos, existe un punto mucho más sencillo, la comida. La proteína puede obtenerse tanto de alimentos de origen animal como vegetal. Entre las fuentes animales se encuentran la carne, pollo, pescado, huevo, leche y sus derivados; mientras que en el mundo vegetal aparecen opciones como lentejas, frijoles, soya, garbanzos y cacahuates.
Para Güereca, ambas fuentes pueden formar parte de una alimentación adecuada. La diferencia está en que cada alimento aporta distintas cantidades de proteína y otros nutrientes dependiendo de la porción y de sus características.
En otras palabras, un scoop de proteína no debería convertirse en sustituto automático de una alimentación completa.
¿Y ENTONCES CUÁNDO SÍ CONVIENE?
La proteína en polvo puede resultar práctica cuando una persona no consigue cubrir sus requerimientos diarios mediante los alimentos.
“Si con los alimentos que consumes en tus platillos diarios no llegas a completar el aporte proteico que necesitas, es aquí donde se recomienda consumir licuados de proteína”, señala el especialista.
Esto también puede ser útil en situaciones particulares, como personas que presentan dificultades para masticar o ingerir alimentos y necesitan alternativas que ayuden a cubrir sus necesidades nutricionales.
Para quienes realizan actividad física intensa o entrenan como atletas, el suplemento también puede convertirse en una herramienta práctica debido a que sus requerimientos de proteína suelen ser mayores. Sin embargo, Güereca hace una distinción importante, ir al gimnasio no convierte automáticamente a una persona en candidata para consumir proteína en polvo.
¿HAY QUE SUPLEMENTARSE?
La escena es conocida, alguien comienza a entrenar, compra ropa deportiva, consigue un shaker y, casi como parte del ritual, adquiere un bote de proteína.
Sin embargo, el entrenamiento por sí mismo no determina la necesidad de suplementación. Esta depende de factores como los objetivos, el tipo y volumen de entrenamiento y, especialmente, de lo que ya se está consumiendo a través de la alimentación.
“Si tu dieta diaria cubre las necesidades de proteína que requieres, el consumo de proteína en polvo no es necesario”, sostiene el nutriólogo.
Por ello, quienes buscan aumentar masa muscular tampoco deberían pensar que el suplemento es el único camino. Una alimentación adecuada y personalizada, acompañada de un entrenamiento acorde con el objetivo, es parte fundamental del proceso.
PRIMERO LA ALIMENTACIÓN
Para quienes están pensando en comenzar a consumir proteína en polvo, el especialista recomienda no hacerlo simplemente porque se ha convertido en un producto popular entre quienes entrenan.
La primera recomendación es buscar asesoría profesional para determinar si realmente existe una necesidad de suplementación y, en caso de que así sea, elegir la alternativa adecuada.
Porque la proteína en polvo puede ser una herramienta útil, pero no es una fórmula mágica para ganar músculo, perder grasa o transformar el cuerpo. El resultado depende de un conjunto mucho más amplio de factores, alimentación, entrenamiento, descanso, objetivos individuales y constancia.
Y aunque los botes de proteína ocupen cada vez más espacio en los gimnasios, la pregunta más importante antes de comprar uno sigue siendo bastante sencilla, ¿realmente se necesita?
A través de Mike’s Training, la pagina oficial de Facebook del nutriólogo, se podrá conocer más sobre el trabajo y asesorías de Güereca.
