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¿Regresa el fascismo?

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¿Regresa el fascismo?

ALBERTO AZIZ NASSIF

En una exposición llamada "El Caleidoscopio" en el museo Bass de Miami, hay una idea interesante: "Rara vez, la historia se desarrolla como un relato único y unificado. Con el tiempo, relatos parciales, superpuestos y a menudo contradictorios del pasado se acumulan para formar una narrativa histórica". ¿Cuál es la narrativa que se genera en torno al trumpismo? Aquí una hipótesis.

Con los últimos acontecimientos de lo que pasa en Estados Unidos con su temible ICE (Servicio de Control de Inmigración y Aduanas), y con el golpe a Venezuela y a Maduro, se han formado diferentes narrativas completamente contrapuestas. El asesinato de Renee Nicole Good, mujer norteamericana de 37 años, a manos de un agente del ICE, cimbró al país porque mostró "prácticamente en tiempo real" estos hechos. Las autoridades federales del trumpismo rápidamente salieron a mentir sobre ese asesinato, pero los videos, las redes y el periodismo de investigación no dejaron ninguna duda sobre cómo habían sido los acontecimientos en la nevada ciudad de Minneapolis. Las autoridades locales protestaron y demandaron el retiro de las fuerzas federales.

Alrededor de este asesinato se han multiplicado las escenas de rechazo al ICE, una suerte de policía muy agresiva en contra de migrantes y de ciudadanos norteamericanos. Todos los días se ve el repudio hacia estos agentes, en iglesias, restaurantes y en las calles de las principales ciudades que han sido declaradas santuarios (Chicago, Los Ángeles y otras). Violencia excesiva, rompimiento de derechos y una creciente división social, no solo por las arbitrariedades de esa agencia, sino por la polarización social que genera.

En octubre pasado la revista digital "El Diluvio" realizó una entrevista a un especialista en temas de fascismo y populismo, Federico Finchelstein, autor del libro: "Del fascismo al populismo en la historia" (Taurus, 2017). En la entrevista el autor analiza cuatro rasgos que caracterizan al fascismo como un sistema anticomunista y antiliberal que se mueve en los extremos del nacionalismo. 1) Se caracteriza por una práctica de violencia y una militarización de la política. Esa doctrina considera que la violencia crea poder, al revés de los sistemas democráticos que son más poderosos cuando no ejercen violencia. Durante la campaña por la presidencia en 2016 se publicó una apreciación importante en la revista Rolling Stone, citada por Courtland Milloy en el Washington Post: "Las bases de Trump asustan tanto por constituir un batallón de gente brava, mayormente blancos, llenos de resentimiento y hartos de lo políticamente correcto y de la diversidad racial. Los mítines de Trump se llenan porque permiten a la gente dar rienda suelta a la intolerancia (…) con su retórica racista y populista, la candidatura presidencial de Trump ha legitimado las expresiones públicas de odio, racismo, xenofobia e intolerancia", (https://www.igadi.gal/es/analise/donald-trump-y-el-discurso-del-odio/). 2) Un segundo factor es la propaganda y la mentira; dice el autor que los fascistas se creen sus mentiras y rechazan la realidad. Como hizo el trumpismo para justificar el asesinato de Renee Nicole. 3) Hay una demonización del adversario, una abierta política de xenofobia porque se privilegia la pertenencia a un pueblo definido en términos de racismo y jerarquía social. 4) Dice Finchelstein, "hay dictadura sin fascismo, pero no hay fascismo sin dictadura".

Hoy en Estados Unidos existen pulsiones cotidianas de violencia militarizada, xenofobia y propaganda mentirosa, lo cual no quiere decir que Estados Unidos sea ya una dictadura, como sí lo es Venezuela. Todavía hay muchos espacios y contrapesos que defienden la democracia, las reglas del juego y el estado de derecho, a pesar de la destrucción de normas y la enorme expulsión que sufren los migrantes. La regresión democrática que se vive con la segunda administración trumpista tiene impactos globales y, de forma directa, afecta a nuestro país. Después de Venezuela y la política extractiva de sus recursos energéticos, México necesita considerar escenarios más complicados, de mayor presión y rudeza en la próxima negociación del T-MEC.

Estamos frente a una realidad llena de desafíos, que se presenta como un caleidoscopio de las pulsiones regresivas…

Escrito en: OPINIÓN fascismo, Trump, violencia, autor

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