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Rendición de cuentas, mítines, ataques, patria y soberanía

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Rendición de cuentas, mítines, ataques, patria y soberanía

Rendición de cuentas, mítines, ataques, patria y soberanía

ROSARIO CABELLO

Aún me encuentro analizando una nota que se dio a conocer por la Jefa de Gobierno de la Ciudad de México para que los medios de comunicación bajaran las cifras de la nota roja y de la violencia que se vive en el país. El tema fué revisado y criticado en redes sociales, plataformas, prensa nacional y extranjera, frente a esto, no es posible guardar silencio, por mucho que difundan los medios sobre la sugerencia planteada nunca será suficiente, sin embargo, le encuentro un mérito: considerarlo como un nuevo género de fábula política a la altura de Esopo y Fedro, lo que proyectaría un periodismo serio comprometido con la sociedad, medios que en nuestro país han dado muestras de confianza y de respeto, pese al entorno que vivimos de grave censura y pérdida de la libertad de prensa.

Voy más a fondo, desde luego que existen medios y periodistas "apologistas del partido en el poder" y eso no se puede evitar, pero sí se debe tener cuidado con sus intenciones.

En México todos los presidentes de la era moderna cometieron errores y utilizaron el poder para ciertos fines. En cada época significativa, desde Gustavo Díaz Ordaz hasta Carlos Salinas de Gortari, demostraron que el poder se enfrenta de acuerdo a sus políticas y circunstancias.

Con la llegada de la transición y el triunfo de la Democracia, los Gobiernos de Vicente Fox, Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto, llevaron a cabo acciones distintas sin afectar instituciones claves para el país. El caos se inició con Andrés Manuel López Obrador, con la afectación de Instituciones que dieron resultados y un golpe sin precedentes al Estado de Derecho y a la Democracia, que continúan y siguen sin rumbo en el actual sexenio.

Corresponde a la sociedad valorar la labor de los medios, de sus esfuerzos por informar cifras y datos sin ocultar la verdad, así como ponerla al alcance de todos los sectores para entender la realidad y tomar decisiones hacia el futuro de México, enterarse en dónde estamos como país y hacia dónde vamos.

Esto no debe pensarse a la ligera, no hay mayor error que el silencio. La percepción debe fluir para ser incorporada a la vida cotidiana y al movimiento social, desde luego, sin violencia, pero ejerciendo la aplicación de la Constitución.

Algo que no se acepta en el gobierno actual es la autocrítica, cuya analogía no es el respeto a las leyes y las formas. Su horizonte es el control y proponer un "Pacto" bajo la simulación de aceptar las consecuencias, es un eslabón perverso de ejercer el poder y someter lo único que queda de misión-visión para agregar sentido a la cultura política y a la participación generacional.

No todos los integrantes de la izquierda mexicana cometieron estas fallas, algunos ya no están pero demostraron su capacidad y el respeto por la política y la sociedad de su tiempo, vuelvo a recordarlos con respeto en ésta colaboración.

Cuauhtémoc Cárdenas unió a todos los sectores cuando fue Jefe de Gobierno de la Ciudad de México, con un respaldo absoluto y logró modificar el poder del Presidente sobre el destino político de la gran capital. Desde luego que tuvo sus detractores pero la base de sustentación fue su legitimidad: giro de molinos de viento y convencimiento real.

Heberto Castillo, político de izquierda y de una gran trayectoria, toda su vida la dedicó a la participación con grandes argumentos y a la defensa de campesinos y grupos vulnerables, utilizando la autocrítica cuando fue necesario. Porfirio Muñoz Ledo, una de las mentes más brillantes, ocupó diversos cargos no sólo en México, sino en organismos internacionales y cuando fue necesario, utilizó la crítica para su propio partido.

Solo me resta agregar en este contexto como visión de apoyo a los medios y periodistas, una frase del poeta Cubano José Martí "Vale más un minuto de pie que una vida de rodillas".

En la rendición de cuentas de la Presidenta de la República Claudia Sheinbaum en el Zócalo de la Ciudad de México, desde mi perspectiva, se lanzaron los más duros ataques que se recuerden contra los Estados Unidos y lo que llamó la Presidenta "la ultra derecha" esto es algo muy delicado si tomamos en cuenta que están próximas las elecciones en los Estados Unidos y falta saber la opinión de los Demócratas sobre lo señalado de su injerencia y la soberanía.

Cuestionables fueron los ataques a los ex presidentes Calderón y Vicente Fox, por el apoyo a la Gobernadora de Chihuahua Maru Campos. No es un desenvolvimiento experiencial de una Jefa de Estado y agregaría el no haber invitado a la Presidenta de la Cámara de Diputados Kenia López Rabadán, esta omisión fue dinamitar un puente constitucional. Varios de los hitos más recurrentes de los dos años de gobierno han sido la falta de respeto a quien no piensa igual, la posición dialógica ha resultado pobre. El fin último de la 4t es su búsqueda clientelística y esa imagen ya ha dado la vuelta al mundo, de ello se desprende la pregunta: ¿Hacia dónde va Morena? ¿Cuáles son en realidad, sus verdaderas intenciones como partido político?

Lo que podemos percibir, es una brecha enorme entre lo ideológico y lo realmente necesario para el país.

Escrito en: OPINIÓN medios, respeto, todos, México,

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