
Resistencia y lucha colectiva continúan para madres buscadoras en Durango este 2026
Un nuevo año comienza, pero con sillas vacías en algunos hogares. Son de personas que desaparecieron y que, a la fecha, no hay ningún rastro de dónde pueden estar; sin embargo, sus familiares y madres buscadoras siguen en resistencia y lucha colectiva en este 2026.
Desde Durango, la Asociación Civil Buscando Emilios compartió un mensaje a través de sus redes sociales para todas las madres, padres, hijas, hijos, hermanas, hermanos y familias que caminan con el corazón desgarrado por esa ausencia, un dolor que une a todas las familias víctimas de una desaparición forzada.
“Levantamos la voz para abrazarles, para decirles que no están solos, que su dolor es el nuestro y que su lucha también es nuestra”, se puede leer en parte del mensaje.
Cada nombre, una historia interrumpida
Recuerdan a la sociedad que “cada nombre representa una historia interrumpida, una silla vacía, una promesa rota y una esperanza que se niega a morir. La desaparición forzada no solo arrebata a una persona, desgarra familias enteras, congela el tiempo y deja una herida abierta que no cicatriza”.

Las integrantes del colectivo reconocen también “la fuerza inquebrantable de las familias que, aun con el corazón hecho pedazos, salen a buscar con amor, con dignidad y con una fe que no se rinde”.
A pesar del cansancio, el miedo, el silencio, las puertas cerradas y la indiferencia institucional, reafirman su compromiso de seguir caminando, de exigir verdad, justicia y memoria, para no permitir que la desaparición se normalice ni se olvide.
Señalan que cada persona desaparecida importa; por eso, cada búsqueda es legítima y las familias merecen respuestas, porque mientras falte uno, nos faltan todos.
La asociación pide un 2026 de unión, de resistencia y de lucha colectiva, para que la voz de las familias se escuche más fuerte que nunca.
