
Romo y Rocha
Para atacar a las organizaciones criminales transnacionales de América Latina, el presidente Donald Trump reformó leyes y modificó las prioridades de un buen número de dependencias. Con ese marco, comento el ataque de Washington contra el pacto de impunidad entre criminales, políticos y empresarios mexicanos comparando los casos del empresario Alfonso Romo y del político Rubén Rocha.
La ofensiva contra el empresariado mexicano inició con un memorándum del Departamento de Justicia del 5 de febrero de 2025. Uno de los puntos más importantes es que los pagos hechos por una empresa a grupos criminales dejan de ser parte de los costos naturales de una empresa que opera en México, para convertirse en "transferencias de recursos" punibles ante la ley de Estados Unidos. No importa si fue una decisión voluntaria o impuesta con el cañón de un cuerno de chivo.
El 25 de junio de 2025 la Red de Control de Delitos Financieros del Departamento del Tesoro (FinCEN) acusó a la casa de bolsa Vector de facilitar el lavado de dinero. Palacio Nacional exigió pruebas, pero en la percepción pesó más que, al día siguiente, la Comisión Nacional Bancaria y de Valores mexicana interviniera la gerencia de Vector. El desconcierto se acrecentó con la actitud displicente y hermética de su dueño, Alfonso Romo, que me confirmaron directivos que vivieron el hundimiento.
La reputación de Vector se debilitó, la huida de clientes se aceleró y en diciembre de 2025 la empresa pidió voluntariamente la revocación de su licencia y empezó la liquidación de una empresa que llegó a manejar 15 mil millones de dólares. La cercanía de Romo con Andrés Manuel López Obrador hizo ver el caso Vector como un aviso a la 4T.
Para Julio Bustamante Morales -funcionario del Centro Nacional de Inteligencia durante el sexenio de AMLO y actualmente consultor en administración de riesgos y seguridad- "el ataque a Vector fue un ensayo para ver la reacción del sistema financiero mexicano, de las cadenas globales de suministro y del gobierno mexicano. Como vieron que funcionó han seguido golpeando a las empresas que, sabiéndolo o no, proporcionan recursos a los cárteles".
Cuando se compara la actitud de Romo con el sobado caso Rocha, es notable la tibieza hacia el regiomontano y la vehemente defensa del sinaloense, así como de cualquier integrante de la cúpula política de Morena señalado por sus hábitos corruptos o por su cercanía con criminales.
Washington nunca ha cejado en su golpeteo a empresarios y políticos. El 5 de agosto vetó la exportación de aguacate michoacano; la presidenta tomó el teléfono y mandó tropas a Michoacán y Estados Unidos, levantó parcialmente un veto que pueden reactivar en cualquier momento.
Dos días después, anunciaron una ofensiva sin precedentes contra el Cártel Jalisco Nueva Generación. Para subrayar la seriedad de su propósito compartieron presídium los titulares del Departamento de Justicia, el FBI y la DEA. Terry Cole representante de esta última, prometió que pronto habrá más operaciones unilaterales.
En Morena, hay quienes se confortan pronosticando una derrota del movimiento de Trump en las legislativas de noviembre próximo. Aciertan, pues se multiplican las señales de un descalabro republicano; pero se equivocan si piensan que Trump aflojará el cerco; continuará hasta su último día en la Casa Blanca: 20 de enero de 2029.
Por ahora, crecen las sangrías en Morena y las presiones del gobierno del país vecino. Una docena de gobernadores de este partido se han cubierto las espaldas convirtiéndose en informantes de Estados Unidos, este último anunció otra inspección de los aeropuertos mexicanos y ofreció una millonada por la cúpula del CJNG.
La Secretaría de Hacienda reaccionó anunciando el 7 de agosto un endurecimiento de las leyes antilavado. Las empresas tienen la obligación de evitar a los clientes sospechosos y de identificarlos. ¿Y la presidenta? En lugar de encabezar la cruzada contra el pacto de impunidad investigando a los suyos, ocupa su tiempo en acosar a los medios críticos.
Imposible aburrirse en México. Las noches se llenan con los tuits del noctámbulo de la Casa Blanca y las mañanas con el trajinar de Palacio Nacional.
@sergioaguayo
Colaboró Andrea Ramírez Sánchez