
Sí pueden
ÁTICO.- En un país con Estado de derecho basta un asesinato para detonar la maquinaria judicial; aquí, el poder de las fiscalías es discrecional.
En Los ladrones viejos, documental de Everardo González, cinco ladrones cuentan cómo robaban casas sin violencia en la Ciudad de México en los años 70. La policía los protegía a cambio de una parte del botín. En 1972, uno de ellos, “El Carrizos”, se metió a una casa de San Jerónimo muy bien vigilada y se llevó una chamarra de cuero y unas joyas en una funda de almohada. Se había metido a la casa del entonces presidente Luis Echeverría. Los policías reconocieron al culpable, pues siempre usaba las fundas, y lo arrestaron. Esta anécdota la leí en este mismo espacio en una columna de Juan Pardinas. Luego vi el documental. Vale la pena.
Con la centralización del poder, hemos regresado a ese mundo, pero a otra escala. Ya no son ladrones pacíficos, sino crueles organizaciones criminales. La extorsión en Juchitán lleva años creciendo. Su alcalde, Miguel Sánchez Altamirano, “Quetu”, es cercano al gobernador Salomón Jara; ambos de Morena. En noviembre de 2025 la Marina detuvo a 53 integrantes de “Los Cromos”, la banda que domina el Istmo de Tehuantepec. Al alcalde nadie lo tocó. Hasta que extorsionaron a Elvis Guerra, quien bordó el vestido que la Presidenta lució en el Grito y a quien ella agradeció en redes sociales el 16 de septiembre. Le exigían 200 mil pesos por derecho de piso por un salón de fiestas. Se negó. El 18 balearon su casa.
Al día siguiente subió un video pidiendo ayuda a la Presidenta.
Se la dieron. El 23 de septiembre, Marina, Defensa, Guardia Nacional, FGR y fiscalía estatal detuvieron al alcalde por extorsión agravada y por proteger a “Los Cromos”, a quienes prestaba las cámaras del C2 para alertarlos de los operativos. El gobierno sacrifica a un aliado cuando se afecta un interés superior y un alcalde es más barato que un gobernador.
Morelos es el segundo estado más violento del país. Ahí no hay injerencia extranjera a la cual pueda culpar Sheinbaum. Van 21 feminicidios en el año, de ellos cuatro alumnas de la UAEM. Ha habido tomas, plantones y huelga. El gobierno no hizo gran cosa. Hasta que el 12 de septiembre mataron en Cuautla a una estudiante española que venía de intercambio, Claudia Tacoronte. El gobierno español exigió esclarecer el caso. La única injerencia extranjera fue la que detonó el que fuerzas federales y estatales detuvieran al presunto responsable. ¿Por qué no pueden reaccionar así ante todo homicidio? La autoridad local suele saber quién delinque y cómo, pero muchas veces están coludidos con el lado criminal o ni les importa. Actúa cuando el escándalo es mayor. En un país con Estado de derecho basta un asesinato para detonar la maquinaria judicial; en México las fiscalías no operan en automático. Su poder es discrecional y se usa para proteger a sus amigos, o afectar a un opositor.
Los políticos sólo cambiarán si sube el costo de no hacer bien su trabajo, pero no es fácil. En Sinaloa no ha sido suficiente ni la presión de Estados Unidos ni que 50 mil personas marcharan en Culiacán el 13 de septiembre contra una guerra que ha dejado 3 mil 800 muertos y 4 mil 400 desaparecidos. La gente de Rocha Moya sigue controlando el gobierno estatal. Morena es favorito para retener la gubernatura en 2027.
Las marchas tras el asesinato del alcalde de Uruapan, Carlos Manzo, forzaron el Plan Michoacán por la paz y la justicia. El gobierno presume 53 por ciento menos en el promedio diario de homicidios dolosos, aunque la extorsión sigue. Todo indica que Grecia Quiroz, viuda de Manzo y alcaldesa de Uruapan, competirá por la gubernatura contra Carlos Torres Piña, el candidato de Morena, fiscal del estado cuando asesinaron a su esposo. Si la oposición no se une, Morena puede ganar.
Entre más se centralice el poder y mejor se controle la narrativa, menos funcionan las presiones ciudadanas. A los gobiernos impermeables y con oposición débil les sale más barato no afectar sus intereses, salvo cuando se meten con quien borda la ropa de Sheinbaum. Cuando quieren, sí pueden.