
Tarjeta Roja
A partir del 11 de junio, se jugarán 104 partidos de fútbol durante el Mundial 2026 y México será uno de los anfitriones, para disfrute y algarabía de los aficionados y otros no tanto, pero que gozarán del ambiente festivo.
Le pido no descuide las noticias informativas de otros temas, sabiendo que los politiqueros utilizaran el gran distractor para hacer sus majaderías.
Durante un mes, hasta el 19 de julio del 2026, habrá 104 partidos entre 48 selecciones nacionales -anteriormente solo eran 32- que buscarán ganar y/o sobresalir.
César Luis Menotti, conocido entrenador de fútbol profesional decía que, en todo torneo, incluyendo el mundial, había tres tipos de equipos: los comparsas, que sirven para que otros escalen posiciones; participantes -que buscan triunfos y mejores posiciones en el ranking mundial; y los competidores, con opciones de campeonar.
Desde luego que habrá premios en efectivo; en Qatar, se entregaron: para el Campeón 42 millones de dólares; al Subcampeón: 30 millones; 27 millones al tercer lugar y 25 millones al cuarto.
Los que jueguen cuartos de final recibirán 17 millones y a los de octavos de final, 13 millones; los comparsas, por útiles, tendrán 9 millones. Cada federación de país definirá los premios para sus jugadores y cuerpo técnico.
Para este mundial, se calcula que el campeón reciba alrededor de 45 a 50 millones de dólares y de ahí, hacia abajo estará la escala de premios.
Como lee, es interesante considerarlo como la “danza de millones”, que incluyen premios por pago a los equipos al prestar jugadores; cobros de derechos de transmisión; patrocinios y apariciones en anuncios comerciales de lo más variado.
Las firmas deportivas se guisan aparte y luchan por todos los medios posibles, -incluso algunos no éticos- por lograr la exclusividad en uniformes, ropa exterior y sin fin de artículos de souvenir.
En nuestro país, -para variar- ya han sido decomisados enormes sacos de materiales diversos, todos ilegales e importados por contrabandistas del exterior, para ser vendidos evadiendo impuestos a precios más bajos, en puestos y mercados. ¡No podía fallar!
El mundial de Qatar generó a la FIFA - aproximadamente- 7.500 millones de dólares y en el actual torneo, esperan ingresos por 11,000 millones de dólares.
Se calcula que los países anfitriones invierten de 3 a 5 mil millones de dólares: EUA, con 75% de los partidos: 2,000 a 3,000 millones; México: 1,000 a 1,500 millones; Canadá: 500 a 1,000 millones.
Todos los países anfitriones han hecho esfuerzos para cubrir las peticiones de la FIFA, que incluyen desde mejoras o construcción de nuevos estadios, adecuar medios de transporte eficientes y seguros, calidad en servicios de hotelería y, sobre todo, fortalecer medidas de seguridad.
A cambio, los países sedes, tienen actualizaciones en sus servicios públicos e ingresos por el turismo internacional, creación de empleo, mejora de instalaciones en general y la promoción internacional, que beneficia a la productividad nacional y son publicidad para los gobernantes en turno.
Seguramente Usted estará de acuerdo que es un “pastel” del que muchos querrán tajada -lícita o ilícitamente- y serán conocidas las irregularidades, fraudes y sobornos que descubriremos pasado el tiempo.
Ken Bensinger, periodista estadounidense enfocado en los temas de denuncia; trabaja para Buzzfeed News con base en Los Ángeles, ha colaborado con Wall Street Journal, Variety y Los Ángeles Times y ha escrito el libro “tarjeta Roja”, en el que, forma novelada, describe las investigaciones sobre corrupción que hundieron a diferentes directivos de la FIFA; sobresalen dos federaciones de América: la CONCACAF y la CONMEMBOL. ¿Sorprendido?
Durante 4 años, en coordinación, el FBI y la Fiscalía de Brooklyn, N.Y., demostraron las evasiones fiscales y los cochupos que se repartieron en diferentes circunstancias, para ocupar puestos a nivel directivo, hasta lograr asignación de torneos internacionales, incluyendo los mundiales de fútbol.
En el año 2027, la FIFA, entregó al Procurador de Justicia de Suiza, un documento de 1300 páginas, en el que se asentaban los actos de corrupción y los directivos responsables.
Ese fue el inicio de lo que culminó con la salida de Joseph Blatter, quien renunció tras el estallido del escándalo de corrupción “FIFA Gate”, en 2015, marcado por sobornos, fraude y lavado de dinero por más de $ 150 millones, aunque posteriormente fue absuelto en 2025 de los cargos específicos por fraude y malversación de 2 millones de francos suizos.
Justo escribir que, en lo leído, no encontré acusaciones directas contra algún federativo mexicano.
Desafortunadamente, donde participan los dineros los vivales aparecen como “moscas en miel”, olvidando, no solo el interés deportivo y de comunicación mundial, sino el bien común y nacional.
Aprestémonos a disfrutar el Mundial, aunque sea a través de los medios -los boletos pueden costar hasta 250,000 pesos por 4 partidos- sin descuidar nuestra responsabilidad ciudadana; no nos vayan a meter gol.
¿Acepta?