
¿Tendremos nuevos partidos políticos en 2026?
Si le preguntamos a cualquier ciudadano si son necesarios más partidos políticos, muy seguramente su respuesta sea un rotundo "no"; sencillamente, la gente está cansada del gasto público y la polarización. Sin embargo, la respuesta técnica y democrática es mucho más compleja; los partidos son el vehículo constitucional para el acceso al poder, y cuando se deja de representar a sectores de la sociedad, el sistema requiere válvulas de escape.
El año pasado se abrió en el INE una ventanilla silenciosa pero crucial para la democracia, que, por ley, solo se abre cada seis años. 89 organizaciones levantaron la mano; de esas, el filtro inicial dejó pasar a 82 procedentes. Sin embargo, al corte del 21 de diciembre de 2025, 22 organizaciones ya desistieron y 60 continúan activas. A pesar de esto, por el momento, solo 3 parecen que van cumpliendo: "Construyendo Solidaridad y Paz"; "Somos México" y "Que Siga la Democracia"; otras que en un inicio se veían con posibilidades se han estado rezagando, por ejemplo, el Movimiento Nacional Viva México promovido por Eduardo Verástegui o la opción de Ulises Ruiz Ortiz llamada México Nuevo Paz y Progreso.
De todas formas, los requisitos son titánicos para cualquier agrupación que no cuente con una estructura financiera y operativa sólida; en total se requiere de una afiliación de 256,030 ciudadanos (el 0.26% del padrón electoral). Además, no basta con tener estas afiliaciones; además, hay que demostrar presencia nacional mediante asambleas, pudiendo ser en al menos 20 entidades federativas con 3,000 militantes en cada una o asambleas en 200 distritos electorales con 300 militantes en cada una. Y por supuesto, cada peso gastado en estas asambleas es auditado; no puede haber financiamiento de sindicatos, iglesias o entes corporativos. De igual manera, el INE impuso candados tecnológicos severos que buscan eliminar vicios del pasado. Por ejemplo, en todo el país (salvo en 204 municipios de muy alta marginación), la afiliación es digital a través de una aplicación de celular y exige una fotografía presencial del ciudadano.
Esto impide que se usen bases de datos robadas o copias de credenciales sin el consentimiento del dueño, y además es importante destacar que, al firmar por un nuevo partido, el ciudadano renuncia expresamente a su militancia anterior. Si el sistema detecta doble afiliación, subsiste la más reciente. Esto provoca que muchos militantes de otro partido lo piensen dos veces. Las organizaciones tienen hasta febrero de 2026 para presentar su solicitud formal de registro; si alguno de estos grupos logra sortear las auditorías y validar sus asambleas, su registro como Partido Político Nacional surtirá efectos el 1 de julio de 2026, justo a tiempo para empezar a recibir prerrogativas y prepararse para la elección intermedia de 2027, donde se renovará la Cámara de Diputados.
La democracia mexicana se prepara para una posible expansión. La duda no es si cumplirán los requisitos numéricos, sino si alguna de estas opciones logrará conectar genuinamente con el electorado huérfano, o si solo veremos nacer franquicias diseñadas para obtener presupuesto público.
X @omarortegasoria