
Tom Cruise se hunde en el fin del mundo de Iñárritu en 'Digger'
Una sátira sobre el cambio climático, el poder, la ambición empresarial y la responsabilidad de quienes creen que pueden controlar el destino del planeta, son los puntos centrales de “Digger”, la nueva cinta de Alejandro G. Iñárritu, la cual llegó a las salas con la intención de provocar una discusión.
Y es que esta película marca un encuentro especialmente entre dos figuras de enorme peso en Hollywood, Tom Cruise e Iñárritu. El primero, acostumbrado a protagonizar grandes espectáculos de acción y a desafiar las leyes de la gravedad; el segundo, uno de los cineastas mexicanos más reconocidos internacionalmente, responsable de cintas como “Birdman”, “El renacido” y “Bardo”.
En “Digger”, ambos se alejan de sus terrenos más conocidos para construir una historia mucho más incómoda y extravagante.
Cruise interpreta a Digger Rockwell, un multimillonario texano dedicado al petróleo, un hombre cuya fortuna y poder parecen haberlo convencido de que cualquier problema puede solucionarse con dinero, influencia y una buena dosis de arrogancia. Su personaje se encuentra en el centro de una catástrofe ambiental que amenaza con desencadenar consecuencias de proporciones globales.
La premisa parte de un desastre en Groenlandia, una enorme plataforma de hielo se desprende mientras los científicos advierten sobre las consecuencias de la explotación petrolera.
Lo que comienza como una amenaza ambiental termina convirtiéndose en una carrera desesperada contra el tiempo, mientras Digger intenta convencerse, y convencer al mundo, de que puede convertirse en el salvador de la humanidad después de haber contribuido a provocar el desastre.
TOM CRUISE, LEJOS DEL HÉROE HABITUAL
Uno de los principales atractivos de “Digger” está en ver a Tom Cruise interpretando a un personaje grotesco, egocéntrico y moralmente cuestionable. El actor no aparece como el héroe impecable que suele correr, saltar y arriesgar la vida para salvar a los demás, aquí la apuesta es mucho más caricaturesca.
Iñárritu incluso ha explicado que el personaje permitió que Cruise se desprendiera de esa imagen de “hombre guapo y fuerte” que lo ha acompañado durante buena parte de su carrera.
El resultado ha provocado reacciones divididas. Para algunos críticos, Cruise se entrega por completo a una interpretación audaz y excesiva, para otros, el tono caricaturesco termina jugando en contra de la película. La crítica de The Hollywood Reporter, por ejemplo, destacó precisamente la división que ha generado la cinta, mientras que “Time Out” celebró que Cruise se alejara de su habitual faceta de estrella de acción para volver a poner el énfasis en la actuación.

IÑÁRRITU JUEGA EN GRANDE
Para Iñárritu, “Digger” representa otra incursión en un cine ambicioso, visualmente espectacular y poco interesado en la sutileza. La película fue rodada completamente en VistaVision, con la fotografía de Emmanuel “El Chivo” Lubezki, colaborador habitual del director y ganador del Oscar por “Gravity”, “Birdman” y “El renacido”.
La dupla Iñárritu-Lubezki vuelve a apostar por imágenes monumentales, perspectivas distorsionadas y una puesta en escena deliberadamente operística.
El filme podría compararse con una especie de “Dr. Strangelove” de la era del cambio climático, aunque el humor no siempre funciona con la misma contundencia que la ambición visual y temática. Y ahí se encuentra uno de los grandes debates alrededor de la película, sobre si es una sátira brillante o una obra demasiado pretenciosa.
REPARTO DE LUJO
Además de Cruise, el elenco reúne a Riz Ahmed, John Goodman, Sandra Hüller, Michael Stuhlbarg y Jesse Plemons, todos actores con una importante trayectoria y capaces de moverse entre el drama, la comedia negra y personajes de enorme intensidad.
Ahmed interpreta al científico Ganesh, mientras Goodman encarna al presidente Compson. Hüller, Stuhlbarg y Plemons completan un reparto que permite a Iñárritu ampliar la historia más allá del conflicto individual de Digger y convertirla en una mirada hacia la política, la ciencia, los medios y las distintas formas en que el poder intenta controlar un desastre.

¿POR QUÉ VERLA?
“Digger” puede no ser una película para quienes buscan una aventura convencional de Tom Cruise. Tampoco parece diseñada para quienes esperan el Iñárritu solemne y dramático de “El renacido”. Su mayor atractivo está justamente en la combinación improbable de ambos.
Es una película para quienes disfrutan del cine arriesgado, las sátiras políticas, las grandes producciones visuales y las historias que pretenden incomodar al espectador.
También representa una oportunidad poco habitual para observar a Cruise en un registro extraño dentro de su filmografía y a Iñárritu experimentando con una comedia negra de dimensiones apocalípticas.