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'Touch me, feed me, shut me down', un perfomance que cuestiona

La puesta en escena se presentó en el Teatro Victoria, para indagar los límites de lo corporal.

'Touch me, feed me, shut me down', un perfomance que cuestiona

'Touch me, feed me, shut me down', un perfomance que cuestiona

DANIELA L. ALMAGUER

El Teatro Victoria recibió una propuesta que se desmarca de lo convencional para instalarse en terrenos incómodos y necesarios. Se trata de la obra “Touch me, feed me, shut me down”, de la creadora Sol Cervantes, la cual se presentó como una pieza distópica y provocativa que confronta al espectador con preguntas urgentes sobre el cuerpo, el deseo y su lugar en una lógica de consumo.

Con la participación de Andrea Rivera y Rita Rota, la pieza se articula desde la performance y la coreografía contemporánea para indagar en los límites de lo corporal. La obra plantea una reflexión directa sobre los estereotipos de género y la sexualidad, al tiempo que cuestiona las estructuras que determinan qué cuerpos son válidos y cuáles se vuelven desechables. En ese sentido, no busca respuestas cerradas, sino incomodar desde la imagen y el movimiento.

Placer y mutilación

A lo largo de la función, se despliegan escenas que transitan entre el placer y la mutilación, entre la presencia y la desaparición, en una constante tensión que interroga qué es, y qué deja de ser, un cuerpo. La tecnología y el consumo aparecen como fuerzas que moldean las relaciones humanas, atravesando la intimidad y redefiniendo la manera en que se percibe al otro. La pieza insiste en el derecho a existir como un acto político, especialmente en contextos donde ciertas corporalidades son sistemáticamente marginadas.

La propuesta escénica de Cervantes se caracteriza por un lenguaje híbrido, donde la danza se cruza con lo performático y lo visual, generando atmósferas que remiten a universos de ciencia ficción, pero profundamente anclados en problemáticas contemporáneas. Su trabajo, enfocado en las políticas del cuerpo y las construcciones de identidad, encuentra en esta obra un punto de madurez que dialoga con sus búsquedas previas.

Una obra con estímulo

La función, dirigida a público mayor de 15 años y con entrada libre, formó parte de los apoyos del Sistema de Apoyos a la Creación y Proyectos Culturales, y se inscribe también en el marco del impulso que ha recibido la artista como beneficiaria del Programa de Estímulos a la Creación y Desarrollo Artístico (PECDA) Durango 2025.

Así, lejos de ofrecer una experiencia complaciente, “Touch me, feed me, shut me down” se instala como una obra que interpela desde la incomodidad, obligando a mirar de frente aquello que muchas veces se prefiere ignorar, la fragilidad del cuerpo en una sociedad que lo consume, lo clasifica y, eventualmente, lo descarta.

Escrito en: Teatro Durango teatro Victoria obra, shut, pieza, feed

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