
Tras marcha del 8M en Durango, surgen críticas por supuestos acuerdos entre colectivas y autoridades
A dos días de haberse realizado la marcha del 8 de marzo por el Día Internacional de la Mujer en la capital duranguense, decenas de mujeres han manifestado en redes sociales su inconformidad con la forma en que se condujo este año la movilización feminista, al señalar que colectivas organizadoras habrían sostenido acuerdos con autoridades municipales y estatales para evitar desórdenes o actos de vandalismo durante la protesta.
De acuerdo con cifras difundidas, alrededor de 12 mil mujeres participaron en la movilización de este año. A diferencia de ediciones anteriores, la marcha se desarrolló sin daños al patrimonio histórico ni a inmuebles del Centro Histórico de la ciudad.
Cambios en la dinámica de la marcha
Para evitar actos de vandalismo en espacios emblemáticos como la Catedral Basílica Menor de Durango o el Congreso del Estado de Durango, que el año pasado resultaron intervenidos con pintas durante la manifestación, se modificaron algunas dinámicas de la protesta.
Entre ellas, se implementó un operativo en el que mujeres policías acompañaron y resguardaron a las manifestantes, situación que también generó críticas entre usuarias de redes sociales. “¿De qué nos cuidan, de ellos?”, escribió una mujer en una publicación que fue replicada por otras participantes.

Asimismo, en lugar de confrontaciones con los cuerpos de seguridad, algunas manifestantes realizaron una entrega simbólica de flores a las policías que formaban parte del operativo.
En cuanto a las intervenciones en espacios públicos, este año no se realizaron pintas en edificios históricos. En su lugar, se colocaron stickers con consignas feministas en la Catedral Basílica Menor de Durango, mientras que el Palacio de Zambrano, sede del Museo Francisco Villa, fue intervenido mediante una proyección de consignas con mensajes del movimiento.
Días antes de la movilización, en diversas entrevistas, integrantes de las colectivas organizadoras, conformadas por diversos grupos y asociaciones feministas, señalaron que la manifestación se llevaría a cabo de manera “pacífica” y que se llevarían a cabo nuevas “dinámicas”. Entre los puntos mencionados públicamente se encuentra el compromiso de avanzar durante este año en la discusión sobre la legalización del aborto en el estado.

Críticas y debate en redes sociales
Todo esto ha ocasionado una ola de críticas en distintas redes sociales, donde mujeres han hecho hincapié en que la marcha habría perdido parte de su intención original debido a estos acuerdos. Algunas de las publicaciones que circularon expresan un fuerte cuestionamiento hacia las organizadoras y la relación con las autoridades.
“Un fraude, un desfile, una farsa”, escribió una usuaria, “Dicen ‘desobedece’, pero negocian con la marcha para que los diputados ‘aprueben’ propuestas de leyes”, señaló otra publicación. “Basta con ver las entrevistas, sus propios llamados y sus declaraciones para que ellas no sirven al movimiento, el movimiento les sirve a ellas”, se lee en otro de los comentarios difundidos.
Si bien para algunas mujeres el posible avance legislativo en materia de aborto representa un paso hacia la atención de una problemática social que afecta a miles de mujeres, otras ciudadanas, que aseguran no pertenecer a ninguna colectiva en particular pero que respaldan el movimiento feminista, han expresado su desacuerdo con la forma en que se desarrolló la movilización.
“Las marchas no se negocian, el gobierno no debe intervenir, el movimiento pierde legitimidad cuando se pacta con las autoridades”, se lee también en algunas de las publicaciones que continúan circulando en plataformas digitales.