
EFE
Ucrania pidió este martes en el Consejo de Seguridad de la ONU reforzar la presión sobre Rusia con más sanciones, entre otras medidas, y defendió la soberanía y la integridad territorial de su país como "líneas rojas" en el proceso de paz.
La viceministra de Asuntos Exteriores de Ucrania, Mariana Betsa, reivindicó en la reunión del Consejo por el cuarto aniversario de la invasión rusa que su país "no se rendirá" ni "aceptará la paz a cualquier precio", y reclamó la tregua respaldada hoy por la Asamblea General como una "condición fundamental".
Betsa afirmó que, pese a las reuniones trilaterales con EE.UU. y Rusia, no hay "acuerdo sobre las cuestiones políticas más sensibles" y aseguró que Ucrania está dispuesta a "compromisos", como "aceptar el cese de hostilidades a lo largo de la línea de contacto actual".
"Sin embargo, la posición del Kremlin sigue siendo invariable: quiere que Ucrania se retire de su propio territorio soberano para garantizar que Rusia pueda ocuparlo. Y no es una cuestión de negociar líneas rojas", afirmó, invocando la Carta de la ONU.
En ese sentido, instó a la comunidad internacional a "detener al agresor y defender el derecho internacional" mediante un refuerzo de las sanciones a Rusia, "incluso atacando la flota en la sombra", limitando sus ingresos petroleros y restringiendo su acceso a componentes críticos para la producción de armas.
También pidió sistemas adicionales de defensa aérea y capacidades modernas para cerrar el espacio aéreo de Ucrania; garantías de seguridad "creíbles y jurídicamente vinculantes para impedir cualquier agresión futura"; y una rendición de cuentas que implique reparaciones y castigos a "toda la cúpula militar y política de Rusia".
La intervención de Betsa siguió a la del embajador ruso ante la ONU, Vasili Nebenzia, que presentó a los rusos y ucranianos como un solo pueblo cuya unión se vio rota con un "golpe" de "los europeos" en Kiev en 2013-2014, y que llevó, según dijo, a la instauración de un régimen "neonazi".
E insistió en que la resolución del conflicto pasa por la "desmilitarización y desnazificación de Ucrania, así como el reconocimiento del estatus de Crimea, Sebastopol, las repúblicas populares de Donetsk y Lugansk, y las regiones de Jersón y Zaporozhya, de conformidad con la voluntad de sus habitantes, como territorios constitutivos de la Federación de Rusia".
"Sí, esto lleva cuatro años. Sí, no me alegra que la gente muera, pero, si es necesario, esto continuará tanto tiempo como sea necesario para que ustedes dejen de lavarles el cerebro a estas personas", afirmó Nebenzia.
Pese a ello, reivindicó que Rusia prefiere los métodos diplomáticos para alcanzar sus "objetivos" y dijo valorar la posición de EE.UU. y "del propio (presidente Donald) Trump" en las negociaciones trilaterales.
"Ustedes tienen una opción: reconsiderar su temerario abrazo a la escalada de la confrontación con la Federación Rusa, o dejar ser dirigidos por la lógica de la guerra (...) y por el torpedeo, a toda costa, de las negociaciones que están en marcha", advirtió el ruso al Consejo.