
'Undertone', el inquietante filme que convierte un podcast en una pesadilla sonora
En tiempos donde los podcasts de crímenes reales, misterio y fenómenos paranormales dominan las plataformas digitales, “Undertone: Frecuencia maldita” encontró una forma efectiva de tomar esa tendencia y convertirla en el centro de una historia de terror que ha llamado la atención de la crítica especializada.
Disponible actualmente en HBO Max, la película dirigida por Ian Tuason se convierte poco a poco en una de las recomendaciones más atractivas para quienes buscan una experiencia distinta dentro del género.
La trama sigue a Evy, conductora de un podcast dedicado a analizar supuestos fenómenos sobrenaturales. Mientras cuida a su madre enferma, comienza a recibir una serie de grabaciones enviadas por una pareja que asegura estar experimentando extraños sucesos en su hogar.
Conforme los audios avanzan, las coincidencias entre aquella historia y la propia vida de la protagonista se vuelven cada vez más inquietantes, arrastrándola hacia una espiral de paranoia y horror psicológico.
EL TERROR EN LA ERA DE LOS PODCASTS
Aunque la idea de una maldición transmitida mediante grabaciones o sonidos perturbadores no es precisamente nueva dentro del cine de terror, “Undertone: Frecuencia maldita” consigue sentirse contemporánea al trasladar ese concepto al universo de los podcasts.
La película aprovecha un formato familiar para millones de personas y lo transforma en una herramienta narrativa que juega constantemente con la sugestión y la imaginación del espectador.
La historia utiliza un recurso cotidiano para las nuevas generaciones, escuchar relatos a través de plataformas digitales, y lo convierte en el vehículo perfecto para desarrollar una experiencia inquietante.
Esa combinación entre una premisa clásica y un contexto actual es uno de los elementos que más han llamado la atención entre la crítica especializada.

EL SONIDO COMO PRINCIPAL AMENAZA
Uno de los aspectos más elogiados es precisamente su diseño sonoro. Diversas reseñas coinciden en que el verdadero protagonista de la cinta no son los efectos visuales ni los sobresaltos tradicionales, sino el sonido.
Susurros, grabaciones distorsionadas, silencios incómodos y ruidos apenas perceptibles construyen una atmósfera opresiva que funciona mejor mientras menos se muestra en pantalla.
La crítica también ha destacado la capacidad de Ian Tuason para generar tensión con recursos limitados. La película apuesta por pocos escenarios, una narrativa contenida y un enfoque que privilegia la atmósfera antes que los sustos fáciles.
El resultado es una experiencia de terror de combustión lenta que va instalando la inquietud poco a poco hasta envolver por completo al espectador.
Otro de sus puntos fuertes es la actuación de Nina Kiri, quien sostiene gran parte del relato prácticamente en solitario. Su interpretación transmite el desgaste emocional de una mujer atrapada entre la responsabilidad familiar, la incertidumbre y una serie de acontecimientos que parecen desafiar cualquier explicación racional.

¿UN FILME LENTO O CON TIEMPO?
Si bien algunos críticos consideran que la historia recurre a elementos ya conocidos del terror sobrenatural y que su ritmo puede resultar pausado para quienes buscan emociones inmediatas, la mayoría coincide en que su propuesta destaca por la forma en que utiliza el sonido como principal herramienta narrativa.
Por ello, “Undertone: Frecuencia maldita” se ha convertido en una de esas recomendaciones que vale la pena descubrir dentro del catálogo de HBO Max.
Una película que demuestra que, incluso en un género tan explorado como el terror, todavía existen formas creativas de generar miedo utilizando herramientas tan cotidianas como unos audífonos y la voz que emerge de un podcast.