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Urgente: aumentar la productividad y la calidad del trabajo

Urgente: aumentar la productividad y la calidad del trabajo

Urgente: aumentar la productividad y la calidad del trabajo

GABRIELA MENDOZA PICHARDO

La llamada Cuarta Transformación (4T) lleva ocho años de gobierno en los que algunas tendencias de la economía mexicana no son benéficas para la vida nacional. El país ha logrado mantener los niveles de empleo en relación al crecimiento de la población, pero el producto (PIB) se ha rezagado y la productividad del trabajo se ha reducido.

Con datos del INEGI, el crecimiento promedio anual de punta a punta (periodo final versus periodo inicial) en los trimestres 2018.IV y 2026.II fue de 0.71% para el PIB, de 1.5% para la población ocupada y de 0.78% para la productividad de la población ocupada. Las horas trabajadas crecieron menos que el personal ocupado, 0.99%, pero también más que el PIB, por lo que la productividad del trabajo por hora trabajada disminuyó en -0.28%. López Obrador recibió una economía en declive y la pandemia del COVID dislocó gravemente el comportamiento del empleo y del PIB en el periodo 2020.I-2021.I. No obstante, después de la pandemia la productividad del trabajo no ha mostrado signos de crecimiento consistente. Hoy el personal ocupado es más grande, pero es menos productivo y trabajó menos horas en promedio que ocho años atrás.

En términos de los grandes sectores de la economía, la productividad del personal ocupado ha sido disímbola. En el sector primario siguió cayendo el nivel de producción y el tamaño de la población ocupada (así como el número de horas trabajadas), por lo que la productividad aumentó en un contexto de un sector más pequeño y con menor relevancia en la economía. Mientras que el crecimiento del sector secundario de apenas 0.51% promedio anual ha implicado un desempeño negativo en el caso de la productividad medida con el personal ocupado (-0.55%) y muy pobre en el caso de la medición usando las horas trabajadas (0.11%). Finalmente, el sector terciario tuvo una expansión de su PIB de 0.88% que, combinado con un aumento tanto de la población ocupada y de las horas trabajadas (2.16% y 1.70%, respectivamente), hizo caer la productividad sobre población ocupada y horas trabajadas en -1.25% y -0.81%, respectivamente.

Hay varias implicaciones del comportamiento negativo de la productividad del trabajo para el futuro de la sociedad mexicana. La persistencia de la informalidad laboral, los empleos precarios y con jornadas cortas debe combatirse, pues genera menos horas trabajadas y menor productividad. En los servicios se concentra la problemática de la productividad, con la mayor repercusión para el conjunto de la economía (es el que crece relativamente más y tiene el peor desempeño productivo). El sector secundario (especialmente la manufactura), que debería encabezar el crecimiento del conjunto, tiene un crecimiento muy bajo y con una productividad cayendo o estancada. En un plazo no muy largo, este estado de cosas cobrará una mayor factura en términos del sostenimiento del bienestar. Es claro que el capital privado (doméstico y extranjero) no ha sido ni será capaz de encabezar una oleada de inversión dinamizadora, por lo que urge romper los candados (fiscales y teóricos) que mantienen encadenados al gasto y la inversión gubernamental.

Profesor de la Facultad de Economía, UNAM, e integrante del Centro de Análisis de Coyuntura Económica, Política y Social (CACEPS)

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Escrito en: OPINIÓN productividad, horas, crecimiento, sector

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