
FOTOS: Diego Nevárez
Durango continúa consolidándose como un destino para los amantes del senderismo y el turismo de naturaleza, y uno de los sitios que cada vez despierta mayor interés es el Volcán El Jagüey, ubicado en el municipio de Canatlán, a poco más de una hora de la capital del estado.
Lejos de ser un volcán activo, este lugar es un verdadero laboratorio geológico al aire libre. Su paisaje, formado hace miles de años, ofrece una combinación de senderos, formaciones de lava solidificada, enormes cráteres y vistas panorámicas que convierten la caminata en una experiencia distinta para quienes buscan salir de la rutina y conectar con la naturaleza. El complejo forma parte del Campo Volcánico de Durango, una de las regiones volcánicas más importantes del norte del país.

Un recorrido apto para disfrutar la naturaleza
El sendero más popular para recorrer el volcán tiene una distancia aproximada de 4.3 kilómetros, con un desnivel cercano a los 158 metros, por lo que suele considerarse una ruta de dificultad fácil a moderada para personas con una condición física básica.
El recorrido completo puede realizarse en alrededor de dos horas, dependiendo del ritmo de cada visitante y del tiempo que se dedique a realizar paradas para tomar fotografías o admirar el paisaje.

Durante la caminata es posible observar los antiguos cráteres, capas de roca basáltica, extensos campos de lava y distintos puntos elevados desde donde se obtiene una vista privilegiada del entorno natural de Canatlán.
Un paisaje con miles de años de historia
Lo que hace especial al Volcán El Jagüey no es únicamente su belleza natural, sino también su importancia científica.


Especialistas consideran que el complejo volcánico de El Jagüey y La Breña corresponde a uno de los centros eruptivos más jóvenes del Campo Volcánico de Durango. Está conformado por varios cráteres de explosión, conocidos como maares, producto de antiguas erupciones que moldearon el paisaje que hoy puede recorrerse a pie.
En el interior del cráter principal todavía pueden apreciarse antiguos derrames de lava basáltica y diversas formaciones geológicas que permiten comprender la evolución volcánica de esta región del estado.

Más que senderismo
Además del hike, el sitio se ha convertido en un atractivo para fotógrafos, observadores de aves, ciclistas de montaña y personas interesadas en la geología.
Existen recorridos organizados que complementan la caminata con explicaciones sobre el origen del volcán, visitas a comunidades rurales, degustación de gastronomía típica de Canatlán y recorridos por huertos productores de manzana, uno de los principales productos de la región.
Incluso, algunos operadores turísticos incluyen una visita a la histórica Hacienda de San Jerónimo de la Sauceda y al centro del municipio, permitiendo que la experiencia vaya más allá del senderismo.
Recomendaciones antes de realizar el hike
Quienes planeen visitar el Volcán El Jagüey deben considerar que, aunque el recorrido no presenta una dificultad extrema, el terreno cuenta con piedra volcánica, caminos irregulares y algunas pendientes suaves.

Por ello se recomienda utilizar calzado especializado para senderismo, llevar suficiente agua, protector solar, gorra y ropa cómoda para caminar. También es importante respetar los senderos establecidos, evitar dejar basura y cuidar las zonas agrícolas cercanas.
Ubicado a aproximadamente 75 kilómetros de la ciudad de Durango, el Volcán El Jagüey representa una excelente alternativa para quienes buscan una escapada de un solo día, combinando aventura, ciencia, paisajes espectaculares y la oportunidad de conocer uno de los tesoros naturales menos explorados del estado.