Editoriales / Aleatoria.

Gobernar para todos es construir y proteger

Con México en la mente

H?CTOR S?NCHEZ GUTI?RREZ, , actualizada 04:04 🕚

 T Odo gobierno que antagoniza y confronta con desmedida enrarece la eficacia, la calidad y la satisfactoria orientación de un pueblo, por lo que las circunstancias quedan diluidas y solo son operadas con el mazo del poder.

El debilitamiento político, económico y social actual de la nación es ocasionado por un nuevo modo de gestión de los asuntos públicos, donde se desdeña la participación y consecuencias inmediatas en la sociedad, maniobrando sin considerar si su actuación y resultados tendrán responsabilidades en el juicio que la historia podría señalar.

El acto de gobierno materializado con la recurrente violación de la norma legal, apoyándose en la operación abierta y oculta de poderosas estructuras construidas para la difusión de su información estratégica, sumando parte de la sociedad dividida y confrontada; "tendrá que buscar elementos capaces en toda su interpretación, para atender los obstáculos verdaderos que se presenten".

El empleo desmedido de la información que confunde, utilizando la esperanza para los sectores vulnerables, sumado a la escasa capacidad de logros estructurales que garanticen un desarrollo con vida estable para el futuro inmediato o mediato, nos está llevando a un desquiciamiento social con presagios nada halagüeños como nación.

Privilegiar la exaltación y difusión de los errores del pasado, sin el respaldo de acciones puntuales en su atención y mucho menos "pasos firmes para iniciar su corrección", profundizan las discrepancias y la polarización entre mexicanos.

La historia es una ciencia que se rige por principios éticos y morales, lo que implica identificar y atender los problemas morales, reflexionando y actuando contundentemente sobre ellos para superarlos.

Considerar los principios de la historia como fines de la humanidad, investigar la esencia del individuo, la construcción de estructuras sólidas, las formas de establecer y conseguir beneficios, el hábil empleo del conocimiento de la idiosincrasia del pueblo, su orientación positiva para la superación colectiva y el logro del bien común: son caudal del buen político o administrador.

Utilizar la historia como maestra porque a través de ella se perciben los extraños destinos de los pueblos, los sistemas que se subyugan y se explotan, sus luchas de liberación, su grandeza y decadencia, su generosidad o sus miserias; sus valores o sus incongruencias; todo ello para ir conformando lo que debe o puede ser.

Mexico es rico en eventos históricos aleccionadores. "Nuestra primera transformación" se dio con la aniquilación de la civilización mexica, acontecimiento de importancia capital en las sociedades existentes en nuestro continente y que se consumó el 13 de agosto de 1521, con la desaparición de su poder político y militar personificado en Cuauhtémoc, último Tlatoani.

El impacto en las características étnicas de sus pueblos y la modificación política y social, drástica y violenta de los conglomerados humanos en aquella época, tuvo éxito por la conjunción de innumerables factores existentes y provocados "propios de las sociedades en confrontación".

La suma temporal de estos intereses fue hábilmente lograda por los conquistadores poniendo a su disposición numerosos contingentes originarios de la región, "concluyendo con la total dominación de unos y otros por los europeos".

Estas condiciones y debilidades nacionales fueron nuevamente aprovechadas a inicios del siglo XX, para favorecer una injerencia geográfica más cercana, con "otra cruenta lucha entre hermanos que vino del Norte", cuya culminación sigue pendiente .... y ya se están volviendo a presentar "esas condiciones semejantes".

Debemos insistir en comprender la significación del pasado para proyectarlo al fortalecimiento cultural de lo porvenir.

La construcción de una historia debe ser más que un relato cotidiano del acontecer, mucho más que una narración de hechos intrascendentes.

Encontrar los atributos del género humano, penetrar en el suceso histórico, propalar el conocimiento y la cultura, analizar constantemente las formas que se aplican al gobernar, atender la ilustración de los políticos y administradores que acompañan; "demanda ir más allá del simple relato, tantas veces repetido".

Gobernar no puede sustentarse únicamente en destacar los errores del pasado inmediato y su exaltación como problema moral, ante la incapacidad de evidenciarlos como transgresiones de la ley; la tarea de gobernar tiene mayor amplitud y profundidad; implica unir y progresar, construir y enaltecer, encontrar caminos que nos lleven hacia adelante, siempre buscando lo mejor para los gobernados; "unirnos en nuestra diversidad requiere inteligencia positiva y constructiva".

* El autor de esta colaboración es General de División Diplomado de Estado Mayor y Maestro.

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