La fila de carretas era interminable; algunos contaron 140 pero hubo gente que señaló que eran más, varios desde el mismo Cañón de Jimulco, otros de Juan Eugenio y de otras comunidades.
La fila de carretas era interminable; algunos contaron 140 pero hubo gente que señaló que eran más, varios desde el mismo Cañón de Jimulco, otros de Juan Eugenio y de otras comunidades.Caravana de peregrinos salieron desde el Cañon de Jimulco hasta el Templo de San Antonio de Padua en Cuencamé para dar gracias al 'Señor de Mapimí'.
Autor: EL SIGLO DE DURANGO, publicada el 05 de agosto de 2015