Al llegar al Templo de San Antonio de Padua, en Cuencamé, el sacerdote y el pueblo les dan la bienvenida.
Al llegar al Templo de San Antonio de Padua, en Cuencamé, el sacerdote y el pueblo les dan la bienvenida.Caravana de peregrinos salieron desde el Cañon de Jimulco hasta el Templo de San Antonio de Padua en Cuencamé para dar gracias al 'Señor de Mapimí'.
Autor: EL SIGLO DE DURANGO, publicada el 05 de agosto de 2015