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El beisbol duranguense vivió una jornada memorable ayer jueves 30 de julio. Caliente de Durango no solo completó la barrida sobre los Sultanes de Monterrey en el Estadio Francisco Villa, sino que amarró oficialmente su clasificación a los playoffs de la Liga Mexicana de Beisbol. Esta clasificación desató la euforia en la afición norteña, sellando el regreso de la capital a una postemporada tras una espera de casi medio siglo.
Los primeros en hacer historia para Durango
Para encontrar la última vez que una novena duranguense jugó la fiesta grande, hay que remontarse a 1978, el año donde la película Grease redefinía el cine musical y la música disco conquistaba el planeta. En aquella época, los emblemáticos Alacranes de Durango portaban el orgullo de la ciudad en la LMB, protagonizando una de las etapas más recordadas del rey de los deportes en la entidad.
Durante aquella temporada de 1978, los Alacranes completaron un torneo regular sobresaliente en la División Oeste de la Zona Sur. Comandados por actuaciones estelares del cañonero Jerry Hairston, quien bateó para .363, el Novato del Año Joel "Chino" Pérez y el abridor puertorriqueño Juan Veintidós con 15 triunfos, Durango registró una destacada marca de 85 victorias y 65 derrotas.
El dramatismo nunca dejó a la novena arácnida
Asegurar el boleto no fue tarea sencilla. Al concluir el rol regular, Alacranes finalizó empatado en el segundo lugar de su zona junto a los Ángeles de Puebla, ambos con récord de 85-65. Para definir el pase a playoffs, se disputó un juego de desempate en territorio poblano, donde los duranguenses mostraron garra y obtuvieron la victoria decisiva para sellar su ansiada clasificación.
Cayeron, pero con honor y temple
Ya instalados en la postemporada de 1978, los Alacranes se midieron en la primera ronda ante los Cafeteros de Córdoba. Pese al entusiasmo de la plantilla, la serie resultó adversa para la escuadra arácnida, cayendo cuatro juegos a uno frente al poderoso cuadro veracruzano y despidiéndose así del certamen tras una brillante campaña.
Hoy, 48 años después de aquella hazaña de los Alacranes, Caliente de Durango retoma el estandarte histórico para devolver la emoción del playoff al Estadio Francisco Villa. Aquella gesta de 1978 sirve como inspiración para una novena rojinegra que busca escribir su propio capítulo dorado en los libros de la pelota mexicana.