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Joaquín “El Chapo” Guzmán protagonizó dos fugas de prisiones mexicanas, una de ellas mediante un túnel construido debajo de su celda. Sin embargo, desde hace siete años permanece recluido en una cárcel diseñada precisamente para impedir cualquier intento de escape y reducir al mínimo el contacto de sus internos con el exterior.
El antiguo líder del Cártel de Sinaloa se encuentra en la Penitenciaría Administrativa de Máxima Seguridad de Estados Unidos, conocida como ADX Florence, ubicada en Colorado y apodada “la Alcatraz de las Montañas Rocosas”.
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Guzmán Loera llegó a ese complejo el 19 de julio de 2019, dos días después de ser sentenciado en Nueva York a cadena perpetua más 30 años de prisión por delitos relacionados con narcotráfico, lavado de dinero y conspiraciones para cometer homicidios.

¿Cómo es la celda de “El Chapo” Guzmán?
Aunque las autoridades estadounidenses no muestran públicamente el espacio particular ocupado por Guzmán, las celdas de máxima seguridad de ADX Florence miden aproximadamente 7 por 12 pies, equivalentes a cerca de 2.1 por 3.6 metros.
El espacio tiene alrededor de 7.8 metros cuadrados y está construido casi completamente con concreto. La cama, el escritorio y el banco forman parte de la propia estructura para impedir que puedan desmontarse o utilizarse como armas.
La celda cuenta con sanitario y lavabo de acero inoxidable, además de una regadera equipada con temporizador y sistemas que interrumpen el suministro para evitar inundaciones.
Una abertura vertical de aproximadamente 10 centímetros de ancho permite la entrada de luz natural. Su orientación está calculada para que el interno únicamente pueda observar una parte del cielo y no identificar en qué punto del complejo se encuentra.
También puede haber radio y televisión, aunque el contenido es controlado por la prisión y el acceso depende de las condiciones impuestas a cada recluso.

¿Cuántas horas permanece encerrado?
Los internos sometidos a los regímenes más restrictivos pueden pasar hasta 23 horas diarias dentro de sus celdas. La comida se entrega a través de una abertura en la puerta y es consumida en el interior.
El Departamento de Justicia ha documentado que algunos presos de ADX disponen de un mínimo de cinco horas semanales de ejercicio fuera de la celda, mientras que otros programas permiten hasta 10.5 horas. El tiempo autorizado depende de la unidad, conducta y clasificación de seguridad.
Cuando salen, los internos son trasladados individualmente y bajo vigilancia a espacios cerrados para ejercitarse. Las áreas exteriores están rodeadas por altos muros de concreto y permiten observar poco más que el cielo.
No existe un horario público detallado que permita asegurar a qué hora despierta, come o se ejercita “El Chapo”. Debido a las Medidas Administrativas Especiales que enfrenta, su rutina y comunicaciones son más limitadas que las de la población general de la prisión.

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¿Puede recibir llamadas y visitas?
Las comunicaciones de Guzmán Loera se encuentran estrictamente vigiladas. Las llamadas, cartas y visitas deben ser autorizadas y pueden ser monitoreadas por las autoridades estadounidenses.
En años recientes, el sinaloense ha reclamado mediante cartas y recursos judiciales la falta de contacto con su familia. Su defensa también ha denunciado que pasa prácticamente todo el día aislado, sin trabajo, actividades colectivas ni convivencia con otros internos.
A diferencia de sus encarcelamientos en México, en ADX Florence sus movimientos son vigilados mediante cámaras, sensores, puertas operadas a distancia y personal especializado. Desde que el complejo abrió sus puertas en 1994, no se ha documentado una fuga exitosa.