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Comprar un boleto de avión ya no siempre significa tener todo incluido. En muchas aerolíneas, elegir asiento se ha convertido en un cargo adicional que puede elevar el costo final del viaje, especialmente si se busca más espacio para las piernas, viajar en las primeras filas o asegurar lugares juntos para toda la familia.
Por eso, antes de pagar por seleccionar un asiento, conviene revisar qué zona del avión realmente se ajusta a lo que necesita cada pasajero.
No existe un asiento perfecto para todos. El mejor lugar dependerá de si se busca comodidad, rapidez al bajar, tranquilidad durante el vuelo, facilidad para moverse o simplemente ahorrar.
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Para bajar rápido: parte delantera
Los asientos de las primeras filas suelen ser los más convenientes para quienes tienen prisa, viajan por trabajo, llevan una conexión corta o quieren salir antes del avión al llegar a su destino.
En Volaris, por ejemplo, los asientos Premium se ubican en las filas 3 a 5 y la aerolínea los promociona como una opción para descender más rápido al llegar. También ofrece Premium+, en filas 1 y 2, con beneficios adicionales como más espacio y acceso prioritario, dependiendo del servicio contratado.
Aeroméxico también cuenta con asientos preferentes en la parte delantera de la cabina principal, una opción pensada para quienes buscan ser de los primeros en descender, especialmente si tienen vuelos en conexión.
La desventaja es que estos lugares normalmente tienen costo adicional o están asociados a tarifas superiores.
Para más espacio: salida de emergencia o filas especiales
Si el vuelo es largo o el pasajero necesita mayor comodidad, las filas con espacio adicional pueden hacer una diferencia importante.
Las salidas de emergencia suelen ser de las más buscadas porque ofrecen mayor espacio para las piernas. Volaris identifica estos lugares como “asientos con más espacio” y los ubica precisamente en las filas de salida de emergencia.
En Aeroméxico, la opción AM Plus ofrece más espacio entre asientos, mayor reclinación, beneficios Sky Priority y compartimento superior exclusivo para equipaje de mano.
Sin embargo, no todos los pasajeros pueden ocupar una salida de emergencia. Por reglas de seguridad, estas filas suelen estar restringidas para menores, personas que viajan con bebés, pasajeros con movilidad limitada, mujeres embarazadas o quienes no puedan asistir a la tripulación en caso de emergencia.
Para sentir menos turbulencia: zona de las alas
Para quienes se ponen nerviosos al volar, una de las recomendaciones más comunes es elegir un asiento cerca de las alas o en la parte media del avión.
Esa zona está más cerca del centro de gravedad de la aeronave, por lo que el movimiento puede sentirse menos intenso que en la parte trasera. Esto no significa que la turbulencia desaparezca, pero sí puede hacer que el vuelo se perciba más estable.
Aun así, la recomendación más importante no está en el asiento, sino en el cinturón. Especialistas en seguridad aérea insisten en que los pasajeros deben mantenerlo abrochado mientras permanezcan sentados, ya que muchas lesiones por turbulencia ocurren cuando las personas no están aseguradas.
Para dormir o evitar interrupciones: ventanilla
El asiento de ventanilla sigue siendo uno de los favoritos de los pasajeros. Permite recargarse, mirar hacia afuera y evitar que otros viajeros pidan paso constantemente.
También reduce el contacto con el movimiento del pasillo, donde pasan sobrecargos, carritos de servicio y otros pasajeros.
La desventaja es que, si se necesita ir al baño o levantarse durante el vuelo, habrá que pedir permiso a quienes estén sentados al lado.
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Para moverse con facilidad: pasillo
El asiento de pasillo conviene a quienes se levantan con frecuencia, viajan con niños, necesitan estirar las piernas o prefieren no sentirse encerrados.
Es práctico en vuelos largos y para personas que quieren tener acceso rápido al baño o al compartimento de equipaje.
El punto en contra es que también es el asiento con más interrupciones: golpes accidentales de otros pasajeros, paso del carrito de servicio y movimiento constante durante el vuelo.
Cerca del baño: práctico, pero con más ruido
Los asientos cercanos al baño pueden parecer convenientes en vuelos largos, sobre todo para quienes necesitan levantarse con frecuencia.
Sin embargo, también suelen ser de los menos tranquilos. En esa zona hay más movimiento de pasajeros, filas en el pasillo, puertas que se abren y cierran, luces, ruido y posibles olores.
Si el objetivo es descansar, quizá no sean la mejor opción.
Para ahorrar: parte trasera o asignación automática
Si el objetivo principal es gastar lo menos posible, lo más conveniente puede ser no pagar por elegir asiento, siempre y cuando al pasajero no le importe dónde viajar.
En algunas aerolíneas, si no se selecciona asiento, el sistema puede asignarlo de forma aleatoria. Viva Aerobus señala que sus tarifas Zero y Switch no incluyen selección de asiento, por lo que se asigna uno de manera aleatoria antes del check-in o en mostradores de documentación.
La ventaja es el ahorro. La desventaja es que, si se viaja en pareja, familia o grupo, existe la posibilidad de quedar separados.
Además, los asientos de la parte trasera suelen ser menos solicitados. En algunos vuelos puede haber mayor posibilidad de encontrar una fila con menor ocupación, aunque esto nunca está garantizado.

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¿Qué asiento conviene si viajas con niños?
Para familias, lo más recomendable es elegir asiento desde la compra del boleto o durante el check-in, especialmente si viajan con menores.
Aunque pagar por seleccionar lugares puede elevar el costo final, ayuda a evitar que los integrantes queden separados. También puede ser útil elegir pasillo si se prevé levantarse varias veces, o ventanilla si se busca que el menor viaje más tranquilo y con menor contacto con el pasillo.
¿Y si tienes conexión?
Si el pasajero tiene poco tiempo para tomar otro vuelo, conviene elegir un asiento en la parte delantera o lo más cerca posible de la salida.
En estos casos, pagar por un asiento preferente puede tener más sentido que en un vuelo corto sin conexión, ya que bajar unos minutos antes puede ayudar a llegar a tiempo a la siguiente puerta de abordaje.
¿Vale la pena pagar por elegir asiento?
Depende del viaje.
En vuelos cortos, tal vez no valga la pena pagar demasiado por más espacio, salvo que se quiera bajar rápido o viajar junto a otra persona. En vuelos largos, un asiento con espacio adicional puede ser una inversión más justificable.
Si el pasajero busca tranquilidad, la zona de las alas puede ayudar a sentir menos movimiento. Si quiere dormir, la ventanilla puede ser mejor. Si necesita levantarse, conviene el pasillo. Y si lo más importante es ahorrar, puede aceptar la asignación automática, siempre que no le afecte viajar separado o en una zona menos cómoda.
Antes de pagar por un asiento, revisa esto
Antes de seleccionar asiento, conviene considerar cuatro puntos: la duración del vuelo, si se viaja solo o en familia, si hay conexión y cuánto cuesta realmente elegir ese lugar.
También es importante revisar qué incluye la tarifa comprada. Algunas tarifas ya permiten seleccionar ciertos asientos, mientras que otras cobran prácticamente cualquier elección.
Elegir asiento no siempre es indispensable, pero sí puede cambiar la experiencia del viaje. La clave está en no pagar por impulso, sino por una necesidad real: comodidad, rapidez, espacio, tranquilidad o ahorro.