Nacional / Aleatoria

Nuestra única certeza, la incertidumbre

Bajo palabra

EL SIGLO DE DURANGO, 🕚
Nuestra única certeza, la incertidumbre

Queda absolutamente clara, la prioridad y obligación primigenia del Estado Mexicano, de proteger la vida y para ello justamente debe salvaguardar la salud de los mexicanos y en el cumplimiento de esa obligación, el Gobierno de la 4T, ha sido errático, opaco, negligente, indolente y muy desaseado en el manejo informativo.

El Presidente López se ha conducido con descarada opacidad y negligencia, dejo pasar el tiempo, tomo muy a la ligera la primera advertencia de la OMS, sobre la pandemia del CORONAVIRUS y ahora en el apuro de reconocer la gravedad del fenómeno que negó por 30 días, se le junto el segundo gran problema; la crisis financiera que ya genero miles de desempleados.

El COVID -19 se ha convertido en gran aliado destructor de López y llegó a complicar las cosas internas; la economía se cae a pedazos a causa de la errática política del gobierno lopista -que no golpista- y presume que para incentivar la economía dispone de 400 mil millones de pesos, dato que es relativamente falso, pues un 60% de esos recursos los tiene comprometidos para invertirlos en dos paraestatales acostumbradas a perder dinero; PEMEX y CFE. En la primera ya perdió 346 mil millones de pesos y en la segunda se contabiliza una pérdida de casi 40 mil millones y contando.

En tanto el precio de referencia del Barril de Petroleó mexicano, es de 49 dólares y, al día de hoy está a 12 dólares. Entre el costo de producción y la venta de un barril de petróleo, México está ganando 35 centavos de dólar, así es que nuestros ingresos por renta petrolera no serán la solución. Además de una devaluación del 30% de nuestro peso frente al dólar.

El Presidente demerita la crisis de salud que se avecina y a pesar de ello, insiste en su trenecito en la Riviera Maya y en la construcción de una obsoleta refinería en Tabasco. De tal suerte que esos 400 mil millones de pesos, ya se esfumaron y no hay, ni habrá dinero para enfrentar la crisis de salud y financiera que se avecina.

Ante el complicado panorama y el errático manejo que el Gobierno de la 4T le está dando a la crisis, surgen justificadas dudas que comparto, sin más animo que el de reflexionar y generar algo de claridad de hacia dónde vamos, si es que hubiere rumbo:

1.- ¿Estamos haciendo lo correcto, paralizando nuestra industria, nuestra planta productiva, nuestros comercios, nuestros restaurantes (en Durango ya cerraron 115 de 149), nuestros cines, nuestros teatros, nuestras escuelas, nuestros estadios, nuestras plazas comerciales, los gimnasios, nuestras misceláneas, nuestros museos?; dando un golpe brutal a nuestra economía en general, cuando no tenemos ni la más remota idea de cuantos infectados por COVID - 19 hay en México, en Durango y en el resto de las entidades federativas?

2.- ¿Estamos haciendo lo correcto en un país de 130 millones de habitantes con 717 contagiados, 12 decesos y 23 recuperados, o seguiremos en una "cuarentena" sin sustento, sin rumbo, sin planeación, sin ruta, esperando que de aquí a agosto llegue el apocalipsis y sigamos en 'cuarentena" sin fecha de caducidad, bajo el lema de "Quédate en Casa" y ver cómo perdemos nuestros empleos, como se destruye nuestro patrimonio y como México se va al infierno?

3.- ¿Estamos haciendo lo correcto, paralizando al país y a las entidades federativas para evitar la propagación de algo sobre lo que no tenemos ninguna claridad técnica/científica o aplicamos las pruebas de laboratorio, detectamos a los infectados (cadena de contacto), los confinamos y el resto, los 129 millones 587 mil mexicanos regresamos a nuestras actividades cotidianas o seguimos en la hamaca?

4.- ¿El gobierno de la 4T está haciendo lo correcto al ocultar información vital y negarse a aplicar las pruebas de laboratorio para tener una mayor certeza de donde estamos en cuanto al número de infectados, mientras tanto paralizamos la planta productiva en un 70% y, cuyas repercusiones negativas ya se calculan en una caída de nuestra economía de un 7% para el 2020, y remontarla será mucho más difícil que mover al longevo y reumático gabinete presidencial?

5.- ¿Estamos haciendo lo correcto, o alguien miente ante el crecimiento exponencial de contagios en el sur de EUA? Solo en California hay 3,944 infectados y en Tijuana 10. ¿Alguien miente o le están haciendo al Tío Lolo? 6.- ¿No será mejor detectar contagiados y aislarlos, o está bien que 129 millones de mexicanos sigamos confinados en nuestras casas?

7.- ¿Está bien paralizar al país y deslizar la posibilidad de aplicar el "Toque de Queda" para que nadie se mueva, nadie trabaje, nadie produzca y nadie consuma?

Algo no está nada bien o alguien está mintiendo descomunalmente y está cuchareando las cifras y los documentos legales, como el denunciado por el representante de la Unión de Funerarias del Valle de Toluca, Estado de México, quien solicitó a las autoridades sanitarias transparentar las defunciones, pues en los últimos días se han sepultado 70 cadáveres, cuya acta de defunción establece como causa de muerte común, "neumonía bilateral o hipertensión", con olor a COVID-19

Llego la hora de exigirle al Presidente López Obrador, que nos hable con la verdad y a tiempo y, que deje de balbucear, como lo hace su subsecretario Hugo López Gatell, a quien ya se le acabaron las respuestas, las excusas y las ocurrencias; como el escudo moral que protege al Tlatoani del COVID- 19, y frenar las demenciales tonterías del trastornado Gobernador de Puebla, cuando afirma que el CORONAVIRUS solo afecta a los fifís y no a los pobres. Por piedad que alguien le ponga un bozal.

Es prioritario encontrar el justo equilibro para salvar vidas, pero también proteger nuestra economía, pues una crisis económica como la que se avecina también nos matará. Ante este estos confusos escenarios, nuestra única certeza, es la incertidumbre.

Nuestra única certeza, la incertidumbre
Bajo palabra. (ARCHIVO)