El curso psicoprofiláctico de preparación para el parto es un método de enseñanza cuyo objetivo es brindar a la pareja, en especial a la mujer embarazada, información actualizada que los prepare en los aspectos físico, intelectual y emocional para participar activamente en el nacimiento de su hijo y de esta forma colaborar a que nazca en las mejores condiciones. Dicha preparación busca evitar las cesáreas innecesarias.
FAVORECE LAS FUNCIONES DEL CUERPO
En los cursos psicoprofilácticos se ofrecen: sesiones de ejercicios físicos especiales para favorecer las funciones de todo el cuerpo de la madre durante el embarazo y orientación sobre la importancia de la preparación física.
De igual forma conocimientos básicos de anatomía y fisiología de los órganos reproductores, una guía para explorar los cambios físicos y emocionales, así como la sexualidad en el embarazo y consejos de nutrición.
Las personas que toman este curso también reciben una explicación profunda de las etapas del parto y la forma de manejarlas con respiración, relajación, visualizaciones y diversos apoyos no farmacológicos para vivir el nacimiento con plena conciencia y sin sufrimiento, consejos para los cuidados en el posparto y del recién nacido, así como una preparación y guía para la lactancia.
INFORMACIÓN SOBRE EL TEMA
Estos cursos son ofrecidos en instituciones públicas y privadas (como clínicas, hospitales, institutos y equipos privados), formados por docentes universitarios, enfermeras, psicólogos y médicos.
El contenido de las clases regularmente es el mismo, pero puede haber alguna variación en cuanto al enfoque del docente, al número de clases, los temas tratados y el costo.
Para escoger este tipo de cursos sería bueno que el gineco-obstetra que sigue su embarazo le recomendara alguno, además son importantes las sugerencias de familiares y amigas que han tomado el curso anteriormente.
Considere los siguientes aspectos para hacer una buena elección: el enfoque, ¿ofrece amplia información sobre la intervención médica, las técnicas y sus ventajas y desventajas?
Así mismo, confirme si médicos especialistas dan charlas, si enseñan la parte práctica sobre amamantamiento, cambios de pañales, baño del bebé, además si tienen en cuenta aspectos emocionales del embarazo, el parto, la lactancia y qué tan buena es la capacitación de quien dirige el taller.
Son muchos los beneficios que tiene este taller, que además de enseñar a la mamá a relajarse y a manejar el estrés y el miedo, ayuda a que el parto sea más sencillo y rápido. Así mismo, gracias a la preparación que se recibe durante el embarazo sabe qué hacerse, cómo respirar y cómo relajarse para que sea natural, sin bloqueos y sin anestesia en algunos casos. En cuanto a los aspectos psicológicos, en el curso participa el papá, que se involucra en el proceso y estrecha también la relación entre ellos.
ESTIMULACIÓN PRENATAL
La finalidad del curso está centrada en la preparación física y emocional de la futura madre en cuanto a los cambios que sufrirá su cuerpo durante el embarazo y el parto. Algunos talleres privilegian el tema de la estimulación prenatal y otros los cuidados del bebé.
Otro objetivo del taller es aprender técnicas de respiración y de relajación, de manera que durante el parto aumente la cantidad de oxígeno en el organismo y la mujer esté más relajada y tranquila.
La gimnasia es esencial durante el embarazo para reducir las molestias; ayuda a evitar los calambres, a mejorar la postura y controlar el peso. La actividad física acondiciona los músculos que trabajan en el parto.
Con esta asesoría aprenderá cuáles son los cambios que sufre su organismo a lo largo del embarazo y por qué siente tantas molestias. De igual forma, le enseñarán las fases del parto.
Esto último es muy importante, pues una mujer que sabe lo que sucede en la sala de partos tiene una participación mucho más activa y mayor control sobre sí misma, porque entiende que de ella depende el éxito del proceso.
ACONSEJABLE PARA TODAS
Sea primeriza o no, y salvo en aquellos embarazos considerados de alto riesgo, es recomendable que todas las futuras madres tomen el curso psicoprofiláctico. De hecho, las instituciones prestadoras de servicios de salud deben dictarlos a las embarazadas afiliadas con una duración mínima de ocho sesiones.
Esta preparación también es útil para las mujeres que saben que tendrán su bebé mediante cesárea, pues pese a que se piensa que no sirve, ocurre todo lo contrario. Lo único que estas mujeres no hacen es pujar, pero una mamá bien preparada sabe para qué sirve la anestesia.
En el primer parto los temores de las mujeres son grandes y por ello es de vital importancia tratar que puedan vivirlo con tranquilidad. En cuanto a las multíparas, no deben dejar de lado el curso.
Es probable que el segundo parto sea más fácil, pero si la mamá no recuerda los conceptos y no está preparada físicamente, tal vez sufra en el plano emocional durante el trabajo de parto.
CAMBIO DE MENTALIDAD
Margarita Ávila de Chacón es una joven que espera con ilusión la llegada de su primer bebé. Tiene muchas dudas del proceso por el que está pasando, de lo que le sucederá en el parto y después de él, debido a ello decidió inscribirse en el curso psicoprofilaxis que imparte la señora María Teresa Ávalos, “el curso me ayuda a prepararme psicológica y físicamente”, declaró Margarita, que siempre escucha los consejos que en el curso le transmiten.
María Teresa Ávalos tiene más de 20 años impartiendo la educación prenatal, se siente orgullosa de poder ayudar a las madres a disfrutar de su embarazo, incluso, cuando sus alumnas se lo piden y el hospital lo acepta está durante el parto acompañándolas y dándoles confianza para que todo salga bien.
Aconsejó que el momento óptimo para iniciar con el curso psicoprofilaxis es el cuarto mes, aunque algunas empiezan a tomarlo en el séptimo u octavo mes, “lo que alcancen a tomar les sirve mucho”.
Recomendó que hay que cambiar la mentalidad de que cuando la madre ingresa a la sala de partos se le coloca en una posición determinada, sin considerar si ella se siente cómoda, “tenemos que tomar en cuenta que ella es la que está actuando en ese momento”.
Explicó que a las alumnas se les enseña a disfrutar de su trabajo de parto, saber en qué momento ir al hospital, los signos de alarma, entre otros, “cuando se logra un parto vaginal, incluso sin bloqueo, veo la alegría de la madre y la satisfacción del médico al trabajar con una madre que le está entendiendo, porque muchas veces el temor de la madre echa las cosas a perder”.
GRAN SATISFACCIÓN
“El ser educadora perinatal es una gran satisfacción, a veces tengo una alumna, otras no me alcanzan los colchones, pero esto lo tenemos que seguir intentando, seguir trabajando, cambiar nuestra mentalidad de temor hacia al parto, verlo como una oportunidad que nos ofrece la vida de ayudar a nuestro hijo a nacer y ayudar a nuestro Dios en su obra creadora, eso es bellísimo”, declaró Tere Ávalos al momento que sus ojos se iluminaban.
María Teresa Ávalos declaró que el curso psicoprofilaxis se centra en cuatro puntos: ejercicios físicos, respiración (para aprender a oxigenarse y oxigenar al bebé, y al momento de las contracciones para tener una mejor relajación), aprender a expulsar e involucrar a la pareja en cada uno de los aspectos del preparto, parto y posparto.
Los padres también forman parte del curso psicoprofilaxis, se les prepara una clase especial para que acompañen a sus esposas, se les pone una panza (ya sea con un melón o una sandía), “durante todo el rato hacen los ejercicios y les gusta mucho. Cuando ven los videos se animan a preguntar y eso es muy importante”.
Durante el curso a la madre se le hace ver que no se debe descuidar al esposo, así como la actividad sexual después del parto.
Expresó que este año le tocó preparar a dos madres que no deseaban a su bebé, pero que a través del contacto interno y la comunicación entre madre e hijo han llorado de alegría, transformando su negativa por una aceptación, “si una vida se salvó al hacer que la madre tome conciencia de este proceso tan maravilloso, ya valió la pena”, indicó la también miembro de la Asociación Nacional de Instructoras de Psicoprofilaxis Prenatal (ANIPP).
ORIGEN
Técnicas de condicionamiento
El curso psicoprofiláctico nació en la Unión Soviética por los años treinta. Un grupo de médicos de esa nación empezó a aplicar las técnicas de condicionamiento de Pavlov a las parturientas, para que su respuesta a las contracciones uterinas fuera positiva, exenta de miedo o dolor, a través de técnicas especiales de respiración.
Los principales promotores del parto psicoprofiláctico en Europa y el resto del mundo fueron Lamaze y Leboyer. El método Lamaze es el más utilizado y se centra en la mamá.
El método Leboyer, por el contrario, se centra en el bebé. En cuanto nace, se atenúan las luces, todo el mundo queda en silencio y se mete al chiquito a una tina de agua tibia, todo esto para minimizar el choque que supone abandonar su paraíso materno y entrar a este mundo tan luminoso y estridente.
VENTAJAS
Sin temores
Son muchas las ventajas que tiene el curso psicoprofiláctico, además de enseñar a la mamá a relajarse y a manejar su estrés y su temor.
1.- La relajación y las técnicas de respiración ayudan a que el parto sea más sencillo y rápido.
2.- Gracias a la preparación que ha tenido durante su embarazo, la mamá sabe qué hacer, cómo respirar y cómo relajarse, lo que permite que pueda tener un parto normal, sin anestésicos ni bloqueos, y disfrutar plenamente consciente de esta experiencia única.
3.- Como hace participar también al futuro papá, la preparación psicoprofiláctica hace que la pareja se involucre con el proceso de embarazo y refuerza la unión que hay entre ellos. El hombre ya no se siente excluido y la mujer siente, en él, un gran apoyo.
4.- Estrecha la relación entre madre e hijo, porque el bebé es puesto en brazos de su madre inmediatamente después de nacer; los expertos en estas técnicas aducen que el sentir el cuerpo y las caricias de su madre hace que el bebé se calme y que sus ritmos vitales se estabilicen.
FUENTE: Agencias.
ESCUELA
Soviética
El método psicoprofiláctico del parto se basa en la teoría de la actividad nerviosa superior propuesta por el fisiólogo ruso Iván Pavlov. Con respecto al parto, esta teoría se basa en:
1.- El temor, el cansancio y la ignorancia de los procesos normales del parto dejan un vacío que permite a los estímulos que fluyen desde el útero penetrar sin dificultad en el cerebro.
2.- El vínculo condicionado entre dolor y parto. Películas, lecturas, mitos, entre otros, que asocian el parto con el dolor. Esto quiere decir que una mujer que se encuentre preparada (mediante gimnasia específica, técnicas de respiración y relajación) e informada acerca del proceso fisiológico del parto puede bloquear las sensaciones provenientes del útero y tener participación activa, lo que facilita el éxito del proceso.
3.- Teoría del doctor Read: de una serie de observaciones clínicas dedujo que existía el síndrome Temor-Tensión-Dolor. Así, para que un trabajo de parto sea normal es necesario que la armonía neuromuscular no sea perturbada por influencias emocionales y no se inicien reflejos productores de tensión. Este síndrome puede ser controlado con educación que neutraliza el temor.
FUENTE: Agencias.