Las actividades humanas de producción o consumo generan un conjunto de residuos. Las cantidades de estos residuos se han incrementado en correspondencia al crecimiento poblacional y económico hasta convertirse en un problema de salud pública y para los ecosistemas. Esto, aunque no creas, te afecta directamente, pues si las cosas siguen como hasta ahora, a tus hijos les tocará conocer a los árboles a través de películas y/o fotos solamente.
Un objetivo de la política ambiental es disminuir la generación de desechos y aumentar las tasas de reciclaje de aquellos productos que ya han sido incorporados a la reutilización. La generación de residuos debe alcanzar un nivel compatible con la capacidad de los ecosistemas para asimilarlos.
Con la reducción de envases en origen y entrega selectiva de residuos se contribuye a la protección del medio ambiente y se coordina una política ecológica y la economía. La gran mayoría de los residuos termina en el drenaje, basureros y finalmente se dispersan causando problemas ambientales y de salud.
REDUCCIÓN DE DESECHOS
El reciclaje como técnica para la reducción de desechos representa una de las estrategias de desarrollo más importantes que han surgido del movimiento ambiental en los últimos años. La conservación de los recursos puede realizarse a través de no producir artículos que han de desperdiciar, sino de manufacturar materiales y objetos de alta calidad que puedan tener un nuevo uso y/o ser reparados fácilmente.
El vidrio es un material 100 por ciento reciclable. No importa su color o su estado, todo tipo de vidrio puede ser reciclado un número infinito de veces, sin ocasionar ningún subproducto inutilizable o tóxico, y lo que es más importante, sin que el nuevo producto que surge del proceso tenga una calidad inferior con relación al original.
El vidrio debe ser visto como un material ecológico, ya que su proceso de fabricación es compatible con el ambiente (las materias son de origen natural, no se generan materiales tóxicos, metales pesados, ni residuos contaminantes), la composición de las materias primas es, por naturaleza, reciclable y a nivel mundial la reutilización del vidrio es una realidad factible y rentable.
Otra ventaja del vidrio es que es sencillo de identificar, separar y de clasificar, lo que facilita el proceso de reciclaje. El vidrio debe separarse por colores, pero antes debe escogerse el tipo de vidrio que se va a reciclar.
Los envases que pueden reciclarse son los siguientes: envases de refrescos y cervezas no retornables, medicamentos, domésticos, alimentos, vinos y licores en general. Antes de entregarlos a los centros de recolección debe quitarse las tapas o aros de metal o plástico. Los materiales que no deben reciclarse son los siguientes: cerámica, cristal, arcilla, espejos y vidrios planos, bombillos y ampollas. Se debe tener claro que no todas las botellas de refrescos y cervezas deben ser llevadas a la recicladoras de vidrio, pues las retornables pertenecen a las embotelladoras que las recogen una vez vacías para su reutilización luego de ser lavadas y purificadas.
La recolección debe hacerse con sumo cuidado y la preparación tiene por objeto seleccionar y clasificar los envases por colores; una vez separados se lavan para descontaminarlos, se eliminan las tapas, aros metálicos, etc., antes de ser llevados a los hornos de fundición.
Finalmente tiene lugar el reciclaje propiamente dicho, el cual se realiza en las fábricas de vidrio.
GRUPOS ESPECIALES
Existen ya experiencias muy valiosas de conjuntos organizados que han tomado la bandera del reciclaje como fuente de ingreso y como una contribución efectiva a la defensa del ambiente.
Por la indisciplina social, desechos aprovechables son llamados "basura", por lo que la sociedad misma debe contribuir a fomentar el manejo responsable de ellos, siendo el reciclaje la técnica propuesta más válida para las comunidades inteligentes que quieran organizarse.
Para iniciar cualquier actividad de grupo, que puedes hacer con tus amigos de la escuela o vecinos, ésta debe estar fundamentada en la claridad de los "principios, valores y objetivos", de lo que desea organizar o programar. Esto conlleva a definir la "responsabilidad social" de los entes participantes. Es un compromiso, un deber, que en su cumplimiento beneficia a todos.
Se debe reconocer que sólo a través de un movimiento educativo tendente a fomentar en el ciudadano común el hábito y la disciplina suficiente para el manejo responsable de sus desechos, se podrá tener esperanza de éxito.
El reciclaje debe ser visto como una actividad que en todos sus aspectos y fases debe, sobre todo, resultar beneficioso para la comunidad. Muy pocas individualidades, si acaso hay alguna, se trate de personas o de empresas, podrá beneficiarse individualmente del reciclaje.
Al enseñar a los niños y miembros de la comunidad a separar los desechos y la importancia del reciclaje se les están transmitiendo buenos hábitos ecológicos, los cuales los ayudarán a desarrollar conciencia de respeto por la tierra, por el ambiente, esto siempre será lo principal.
Es fundamental tomar en consideración el enorme volumen de recursos de todo tipo que Durango ahorra cuando se recicla, como también cuando se excede el uso de lo que indebidamente se consideran desechos. Mientras en más planteles la comunidad educativa se organice para llevar a cabo programas de acopio, mucho mayor será el ahorro de energía y de divisas que hará el estado. Y ni se diga lo que ganará en calidad el medio ambiente, para comenzar porque habrá menos contaminación.
La práctica real del reciclaje cambia actitudes. Esto es un punto importante, el solo estudio de la importancia del reciclaje puede no tener un efecto positivo en el cambio de actitud, pero la práctica del reciclaje sí la tiene.
Todas las cartas están sobre la mesa ahora, sólo es cuestión que, leídas estas palabras, no sólo se queden en intenciones, los jóvenes son el futuro; sin conciencia no hay ecología, y sin ésta, no hay futuro.
Por partes
Hay que saber...
Para que comiences con tu buena acción por el medio ambiente, es necesario que sepas cómo hacerlo:
*Papel y cartón
Se recicla a partir de la fibra del papel y el cartón usado, con lo que se ahorran recursos naturales y se contamina menos. Se reciclan materiales como: periódicos, libros, cajas de cartón, etc.
*Vidrio
Casi todos los productos derivados del vidrio pueden reutilizarse realizándoles una desinfección. El vidrio producido a partir de botellas recicladas ahorra un 20 por ciento de contaminación atmosférica y un 50 por ciento de contaminación de aguas.
*Plástico
Los envases de plástico se pueden reciclar para la fabricación de bolsas, mobiliario urbano o incluso cajas de detergente. Se pueden reciclar materiales como: envases, botellas de plástico, bolsas y sacos de plástico.
*Acero
Generalmente al acero viejo se le denomina chatarra y es reciclado a través de redes de recolectores, centros de acopio y las empresas dedicadas a su reciclaje.
*Aluminio
Las latas de refresco, platos y papel de aluminio son 100 por ciento reciclables, con evidentes beneficios ambientales si se considera que producir aluminio consume gran cantidad de energía y produce una importante contaminación atmosférica.
FUENTE: Investigación de El Siglo de Durango.
Beneficios
Todos ganan
La práctica del reciclaje trae favores que son posibles con la ayuda de todos:
*Disminuye la cantidad de basura que se debe enterrar (por lo tanto, aumenta la vida útil de los rellenos sanitarios).
*Preserva los recursos naturales
*Economiza energía
*Minimiza la contaminación del aire y de las aguas.
*Genera empleos, mediante la creación de empresas recolectoras.
FUENTE: Investigación de El Siglo de Durango.
Tu parte...
Manos a la obra
¿Cómo iniciar el programa de reciclaje en tu cuadra?
*Se debe crear un comité con la gente de la comunidad, interesada en el reciclaje.
*Los objetivos de establecer este comité son: planificar y coordinar la actividad del reciclaje en la comunidad.
*Para llevar a cabo un programa siempre se debe tener presente que la planificación es la etapa previa y fundamental a cualquier actividad que se vaya a desarrollar en la vida.
*Se selecciona el área donde se va a almacenar el casco de vidrio recolectado; este espacio no tiene que ser muy grande, pero sí proporcional a la meta que la comunidad se trace.
*Se designan coordinadores del proyecto, quienes organizarán y dirigirán las acciones de recolección.
*Elaborar un cronograma de recolección, el cual debe ser cumplido con regularidad, ya que, de lo contrario, se crearán problemas de volumen, falta de espacio, etc.
*Recomendación: Establecer un día a la semana para la recepción de los envases, definir un día para clasificar y separar los envases; y trasladar el casco de vidrio recolectado a la unidad de acopio central mensualmente.
FUENTE: Investigación de El Siglo de Durango.