Se dice que los nacidos en signos de agua, Cáncer, Escorpión y Piscis son especialmente sensibles.
Ríos y estanques, fuentes y aguas termales han sido siempre considerados lugares para la curación, para la magia o para las bendiciones.
Agua bendita
No sólo las fuentes han sido consideradas sagradas, también el agua en sí misma ha sido empleada para purificar y bendecir objetos en muchas religiones y en muchos cultos rurales. Los católicos están familiarizados con el rociado de agua bendita en la misa y con el bautismo de los bebés y jóvenes.
En otras religiones se encuentra también presente el acto del lavado purificador, que los musulmanes estrictos efectúan cada vez que rezan, cinco veces al día. En la India se cree que bañarse en el Ganges purifica y bendice a los que llevan a cabo este rito.
El agua también puede ser empleada para llevar tranquilidad y sabiduría a la mente en estado de concentración. Así, para muchos, un estanque profundo o un arroyo de corrientes mansas era también un lugar para la visión de los oráculos.
Casi todas las sacerdotisas de los templos más antiguos del mundo sabían utilizar los poderes mágicos del agua para la hidromancia, o adivinación.
Normalmente, después de un baño ritual, eran llevadas a un lugar donde había aguas oscuras y tranquilas, y allí, utilizándolas del mismo modo que nosotros cuando miramos una bola de cristal o un espejo, podían describir hechos que estaban ocurriendo en tierras lejanas o que tuvieron lugar mucho tiempo atrás.
Poderes mágicos en casa
Puede aprovechar los poderes del agua en su casa. Empiece por conseguir un recipiente de vidrio lleno de agua. Apague las luces, encienda una barra de incienso, relájese y mire el agua con atención, concéntrese.
Pídale al espíritu del agua que le enseñe, que le permita ver sus imágenes mágicas. Con paciencia y mucha serenidad, sus visiones interiores se irán aclarando.
Después de un rato el agua empezará a cambiar, pueden aparecer formas, colores o figuras tridimensionales, pero esto casi nunca pasa al primer intento, a menos que sepa sobre técnicas de meditación, ya que en ese caso los resultados serán rápidos.
Al final, así no haya visto nada, dele las gracias al espíritu del agua y derrámela sobre la tierra.
La luna y el agua
Si el agua se pone a la luz de la luna menguante, puede cargarse con energía mágica. Con luna llena se puede invocar a la dama de la luna poniendo un plato en una ventana y esperando a que se refleje en él.
La luz de la fase menguante llevará sabiduría y conocimiento a los niveles más profundos de su visión interior, y la luz de la fase creciente le traerá nuevas capacidades de conciencia. Guarde su agua en un lugar apartado dentro de una botella. Si estaba pura y limpia, puede beberla para reforzar la unión con su ser síquico.