Muchos padres acuden con sus bebés cuando hay casos de estreñimiento, sin embargo, al tener la mayoría de casos origen funcional, los especialistas recomiendan a los padres reducir el entorno de angustia, aprender sobre la fisiología de la defecación y cuidar el consumo suficiente de líquidos.
La constipación intestinal o estreñimiento es cuando los niños no pueden evacuar o cuando hacen una o dos veces por semana. Un gran error que las madres cometen al decir que su bebé tiene estreñimiento es cuando pujan al hacer sus heces, “todo niño en entrenamiento de su anito tiene que pujar, porque puja el que siente”, advirtió el cirujano pediatra Saúl Sepúlveda.
ES NECESARIA LA LECHE MATERNA
Saúl Sepúlveda comentó que la leche de bote estriñe a los niños lactantes, por eso se recomienda dar leche materna a los bebés. Las mamás que trabajan (cuando se agota su incapacidad) se ven obligadas a darle leche de bote a sus vástagos; justo ahí empiezan los problemas: envaramiento, no hacen popó, pujan demasiado, tienen cólicos. “Si las mamás pudieran darle leche durante un año en el seno materno a sus hijos sería ideal”, indicó el cirujano pediatra.
Otra de las causas del estreñimiento es que el bebé no ingiera suficientes líquidos o tenga una dieta baja en fibra; por eso los niños de cuatro o seis meses deben comer fibras (papaya, jugo de naranja, avena, ciruela pasa, entre otras).
Informó que ha atendido a niños que llegan bloqueados (tienen bloqueado su intestino), a los cuales se tiene que internar para después entrar en estudio para hacer el diagnóstico de enfermedades que se desarrollan a raíz del estreñimiento; la más común es el megacolon congénito (ausencia de nervios en la parte terminal del intestino), como el niño no tiene nervio el intestino siempre está contraído y necesita de supositorios, “esos niños nos llegan muy graves con problemas de enterocolitis, y uno tiene que hacer el diagnóstico rápido”, dijo.
Desafortunadamente, comentó Sepúlveda, hay niños en preescolar que se hacen popó en los pantalones y la madre piensa que su hijo tiene problemas emocionales y que necesita de un psicólogo o simplemente está llamando la atención o protestando por algo, “lo que pasa es que es tan grande el intestino que se llenó y el niño está haciendo por sobreflujo, que es lo que se llama seudoincontinencia por sobreflujo. Es un niño que tiene el autoestima baja porque nadie se quiere sentar con él o sus padres le pegan y es un problema intestinal”.
PRIMERO, LIMPIEZA INTESTINAL
En los casos de seudoincontiencia por sobreflujo es necesario realizar una limpieza intestinal (para ellos es necesario capacitar a la mamá para que haga un enema o lavado intestinal), la cual se realiza con una sonda, un lubricante y una jeringa especial, la cual tendrá agua con jabón, “todo eso tiende a atraer todo el excremento y a limpiar todo el intestino”.
Después de ello el niño podrá ingerir laxantes que ayudarán a ablandar las heces fecales para que no le duela al pasarlas, debido a que muchos niños al tener sus heces muy grandes sufren al momento de defecar y prefieren no hacerlo, provocando un círculo vicioso. Los laxantes se deben dar mínimo por seis meses, pero es necesario analizar el problema en cada niño, es decir, se requiere de un tratamiento personal.
Otro aspecto importante es la dieta, es recomendable ingerir muchos líquidos (dos o tres litros por día, en niños mayores de cuatro años. Puede ser gelatina, agua de frutas, jugos, leche, etcétera) y fruta fresca (papaya, mango, melón. Evitar la manzana o el plátano que es contraproducente) y muchos cereales (dárselo con mermelada, leche, rebanadas de fruta, etcétera). También puede darle ciruela pasa, palomitas de maíz, y todo lo que contenga maíz (tacos, tostadas, tamales), “pero principalmente muchos líquidos y fruta fresca al día”, informó Sepúlveda.
Aclaró que la constipación intestinal no se cura, simplemente se controla; aunque hay casos en que esta enfermedad no se controla ni con tratamiento médico, ni dieta, y es cuando se tiene que hacer una intervención quirúrgica. Previo a la intervención se tiene que hacer una investigación del caso y para ello al niño se le tendrá que hacer una biopsia rectal, la cual consiste en tomar una pequeña porción del recto, a través del ano, que se puede hacer con una pistola especial (es lo último en tecnología) sin anestesia y en consultorio médico y la otra es con anestesia general. Después de la toma se manda con el patólogo, quien analizará si el bebé tiene nervio o no, si lo tiene el paciente sólo tendrá que pasar por el tratamiento médico, en caso que no, tendrá que ser intervenido quirúrgicamente.
Otro armamentario para el diagnóstico es hacer un estudio en el cual se filtra por dentro del intestino para ver qué tan grueso está, al cual se le llama colon por enema.
EVOLUCIONA LA CIRUGÍA
“La cirugía pediátrica ha evolucionado tremendamente en los últimos 50 años. Anteriormente eran tres operaciones... En la actualidad y gracias a la innovación de un cirujano pediatra mexicano, Dr. Luis de la Torre, ha ideado una operación que se hace a través del ano y aquí en Durango somos pioneros y lo hacemos”, comentó el también Director de Pediatría del turno matutino del Hospital General.
Saúl Sepúlveda agregó que hace pocos días estuvo en Sestri Levanti, Génova, Italia, en donde se reunió con expertos en este tema, en donde se hizo la presentación de dicha operación mundialmente y el duranguense tuvo la honrosa oportunidad de ser uno de los tres mexicanos asistentes. “Esta técnica tiene una gran aceptación en todo el mundo. En Durango el equipo de cirujanos del Hospital General es el único que lo está haciendo”, explicó el Director de Pediatría del turno vespetino del ISSSTE.
Aclaró que actualmente tiene la mejor técnica quirúrgica que está aceptada en todo el mundo y la mejor tecnología al tener la pistola. En México solamente tres ciudades cuentan con dicha técnica: Ciudad de México, Guadalajara y Durango.
El tratamiento para esta enfermedad, si se realiza en un Hospital General, puede costar como mil pesos de diagnóstico, más los gastos del estudio de rayos X.
PROCEDIMIENTO ESPECIAL
Saúl Sepúlveda comentó que hay casos en donde se ha dilatado mucho el intestino, que necesita un tratamiento especial, y para ello en mayo pasado él presentó una técnica en Nueva York, la cual fue aceptada, “estamos trabajando a nivel local muy de la mano con el Instituto Nacional de Pediatría, con la Clínica de Ano y Recto, además de estar muy relacionados con los especialistas internacionales”, comunicó.
El cirujano pediatra ilustró que en un año analiza el caso de no menos de 100 niños, de los cuales un 15 ó 20 por ciento requiere una operación en forma, “ahora estamos abogando, por cuestión internacional, que todo niño estreñido que no reacciona al tratamiento médico, inmediatamente se le haga la biopsia”, concluyó Saúl Sepúlveda, quien está muy interesado con esta enfermedad y ha formado un gran equipo (patólogo, radiólogo) para ofrecer una mejor atención a sus pacientes. Además, se han dado a la tarea de concienciar a sus colegas para que no les retarden los casos de estreñimiento, porque en ocasiones los retardan demasiado y el niño llega con un intestino muy lastimado.
Para concluir, advirtió a las madres de no utilizar supositorios o remedios caseros (algunas le introducen a sus bebés ramitas de geranio) para el supuesto estreñimiento (recuerde que está estreñido cuando tiene más de 72 horas sin hacer popó). “El niño estreñido tiene que ser visto por su pediatra, pero si no ven resultado pronto, en dos semanas o tres, deben buscar a un cirujano pediatra, que es el tiene que ver a los niños estreñidos”, finalizó.
CAUSAS
Frecuente
El estreñimiento puede ser causado por problemas orgánicos (estenosis anal, megacolon, oclusión intestinal, fisuras de ano), o ser un estreñimiento funcional, mucho más frecuente. Causas de estreñimiento funcional son:
1.- Abuso de alimentos astringentes (patatas, plátano, arroz y alimentos ricos en hidratos de carbono o azúcares como chocolate y golosinas).
2.- Falta de fibra en la dieta.
3.- Poca ingesta de agua y líquidos.
4.- El desorden en las horas para comer. Muchos niños con estreñimiento comen más entre las comidas que a la hora de la misma.
5.- Condiciones durante el aprendizaje de los hábitos de higiene. Algunos padres obligan en forma precoz al niño a avisar para "hacer popó", o son demasiados insistentes y hasta lo castigan, llegando a condicionar en el niño una actitud de oposición o rechazo a la defecación.
6.- Las tensiones escolares al inicio del ciclo escolar también influyen en que el niño mayorcito presente estreñimiento. Si el género de vida es atareado y activo, el niño no hace caso de los impulsos para defecar.
7.- El inicio del estreñimiento puede coincidir con un acontecimiento familiar traumático, como luto familiar, cambio de casa o de ciudad.
FUENTE: Agencias.
TRATAMIENTO
Vaciar
El objeto principal del tratamiento del estreñimiento crónico es vaciar el excremento que se encuentra en el recto y mantenerlo constantemente vacío.
1.- Enemas de fosfato o combinado con aceite mineral o laxantes para obtener alivio inmediato.
2.- Reeducación intestinal: Estimular al niño a que se siente en el WC durante 20 minutos después de las comidas y a que nunca se "aguante" o retenga.
3.- Reblandecedores de heces: aceite mineral, parafina (Emuliquen), lactulosa (Duphalac) o psyllium (Metamucil). Se puede continuar su uso durante un máximo de tres meses, hasta que se hayan regularizado los hábitos intestinales. Evitar otros laxantes y enemas.
4.- Cambios dietéticos: Aumentar la cantidad de fibra, líquidos, frutas y vegetales. El incremento de la fibra se hace de manera gradual, pues una dieta con gran cantidad de fibra favorece que el niño tenga mucha flatulencia, distensión del abdomen y cólicos. Entre los alimentos ricos en fibra se tiene el salvado de trigo y las legumbres. Una golosina con mucha fibra son las palomitas de maíz. Eliminar temporalmente o disminuir los alimentos que empeoran el estreñimiento como plátanos, patatas y zanahorias.
5.- Tratamiento del estreñimiento con encopresis: puede necesitar terapia especializada con un psicólogo infantil.
FUENTE: Agencias.