@@ADSSCRIPTS@@

Deportes

A 57 años de una historia Mayor

por sergio luis rosas

El Siglo de durango

Torreón, Coah.- Actualmente la Liga Mayor de Beisbol de La Laguna celebra su temporada 57 de manera ininterrumpida y se mantiene como la principal fuente generadora del Rey de los Deportes en nuestra región; por ella han desfilado peloteros de los circuitos profesionales más importantes que se juegan en el país y que se han convertido en ídolos de la afición comarcana.

Los muchos problemas y la falta de organización que existían en la Liga Mexicana durante la década de los cuarenta, provocaron la renuncia de varios equipos, que al no recibir sanción alguna decidían abandonar el circuito, al que podrían regresar sin mayores problemas. Con el fin de brindar una oportunidad de trabajo a los peloteros desempleados, nació este circuito comarcano, que se juega desde el mes de julio y suele terminar su serie por el título en los primeros días del nuevo año.

Los precursores

Se considera al empresario estadounidense Juan Brittingham, gerente de la desaparecida Compañía Industrial Jabonera La Esperanza de Gómez Palacio, como uno de los fundadores del beisbol en la Comarca Lagunera.

“A don Juan Brittingham le gustaba mucho el beisbol, desde 1918 sostuvo novenas, formadas por empleados y obreros de su fábrica”, consigna el historiador Pablo Machuca Macías en su Ensayo Sobre la Fundación de Gómez Palacio.

“Los hijos del agricultor Pedro Franco Ugarte y los de don Juan Brittingham regresaron a la ciudad al terminar sus estudios en Estados Unidos y se integraron al equipo de Jabonera La Esperanza, formando un poderoso conjunto, ya que los jóvenes eran magníficos jugadores, no en balde habían practicado el beisbol en colegios y universidades del vecino país”.

Machuca Macías cuenta en su libro que la novena de La Esperanza jugó contra equipos de la Ciudad de México en la década de los veinte, como el Fabriles, con sus estrellas cubanas al mando de Luis Sansirena; y el Reforma del “Chirrín” Gutiérrez. Contra esos poderosos equipos La Esperanza de Gómez Palacio ganaba y perdía.

Francisco G. Durón, cronista deportivo de nuestro periódico hermano, en su nota necrológica del martes 20 de diciembre de 1949, informó que falleció don Florencio Ramírez a las 17:00 horas del lunes 19 de ese mismo mes y año, quien fuera un gran impulsor del beisbol en la Comarca Lagunera. “La afición lagunera y con ella todos los que de una u otra forma han estado vinculados con este deporte, se encuentran de luto por el sensible fallecimiento de don Florencio Ramírez, incansable luchador, que nunca supo poner tasa a su tiempo y desgaste de energía, cuando éstos eran empleados en favor del beisbol, al que dedicó los mejores años de su vida”, apuntó Francisco G. Durón en su crónica.

Añadió que don Florencio Ramírez perteneció a la vieja guardia de precursores del beisbol en la Comarca Lagunera, junto con don Benigno Ramírez, de grata memoria, en cuyo honor existe una placa en el Estadio de la Revolución. Don Florencio Ramírez fue uno de los primeros presidentes de la Asociación Lagunera de Beisbol y de los principales organizadores de la Liga Durangueña de Gómez Palacio, en la cual siempre patrocinaba un equipo.

SUS ORÍGENES

Marcelino López Guzmán, de 89 años de edad, ex administrador nocturno de El Siglo durante dos décadas, contó que la Liga Mayor de Beisbol de La Laguna surgió a iniciativa del cronista deportivo Francisco Núñez, quien laboró varios años en esta casa editora y posteriormente emigró a los Estados Unidos. “En la década de los años cuarenta no había más diversión en la Comarca que el beisbol, era la época dorada de este deporte en La Laguna. La Liga Mayor era un circuito semiprofesional del que cada temporada salían dos prospectos para el Unión Laguna”.

Francisco G. Durón, reportero de El Siglo, en su nota informativa del martes 27 de septiembre de 1949 consignó: “la Liga Mayor de Beisbol de La Laguna fue creada bajo los auspicios de la sección deportiva de esta casa editora, como un circuito intermedio entre el beisbol de aficionados y el profesional. Quedó considerada al fundarse como una sucursal del Unión Laguna, según arreglos tenidos con el doctor Eduardo Quijano Pitman, presidente de la Liga Mexicana de Beisbol. Desde sus inicios se cuidó la calidad de los equipos, estableciéndose ciertas restricciones en el número de novenas participantes, con el fin de garantizar su nivel de juego”.

Raúl Héctor Parra Monsiváis, ex presidente de la Asociación Lagunera de Beisbol, recordó que la Liga Mayor de Beisbol de la Laguna nació en 1948 con el nombre de Liga Invernal Torreonense, bajo los auspicios de la Liga Torreonense, que en ese entonces era el circuito de mayor membresía en la Comarca, ya que contaba con 200 equipos de diferentes categorías.

“Se formó con los mejores cuatro equipos de la Liga Torreonense en 1948, que eran el Pepsi Cola, Fundición Peñoles, Transportes Laguna y Forrajes y Semillas”. Indicó que al año siguiente, en 1949, tomó el nombre de Liga Mayor de Beisbol de La Laguna, el cual conserva.

En su segunda temporada participaron también cuatro equipos: Sección 74 de Peñoles, Cervecería Cruz Blanca de Ciudad Lerdo, Jabón Trébol de Compañía Jabonera La Unión de Torreón y Jabón Perla de Compañía Industrial Jabonera La Esperanza de Gómez Palacio, en este último jugaba Guillermo “Memo” Garibay Fernández, quien había dirigido ese año al Unión Laguna en la Liga Mexicana de Beisbol.

Los parques en donde se empezó a jugar este circuito fueron el Deportivo La Unión de Torreón, el estadio de Jabonera La Esperanza de Gómez Palacio y el Campo Ejidal de Lerdo; en los inicios de la década de los años cincuenta se construyó el parque de la Sección 74.

“El estadio de Jabonera La Esperanza se arreglaba con esmero, estaba sembrado de pasto, menos el diamante, como se usa en la época actual. Cuando se celebraban los encuentros, las pequeñas gradas se llenaban de aficionados y las familias aprovechaban la oportunidad para pasear y descansar bajo las sombreadas arboledas de la colonia de los empleados de confianza de la factoría”, apuntó el cronista Pablo Machuca Macías.

El Deportivo La Unión, ubicado en el interior de la Compañía Jabonera, también contaba con césped y gradas, en dos ocasiones el home cambió de posición, para evitar que los batazos rompieran los vidrios de las casas de los empleados de confianza y directivos de la empresa, según contó Marcelino López.

El entorno

Ricardo Acosta Mauricio, ex secretario de la Asociación Lagunera de Beisbol de 1953 a 1957, comentó que en la década de los cuarenta el Rey de los Deportes tuvo un gran auge en la Comarca, había ligas en todos los municipios de la región, y era necesaria la creación de la Liga Mayor de Beisbol de La Laguna para dar oportunidad a los peloteros que participaban en las mismas.

“Las más fuertes eran la Liga Torreonense, que posteriormente se convirtió en Lagunera de Beisbol; Liga Gomezpalatina, Municipal de Lerdo, de Empleados y Profesionistas, Perímetro Lavín, Municipal de Francisco I. Madero, Durangueña, Municipal de San Pedro, Liga Anastacio Carreón de Matamoros y la Municipal de Tlahualilo, la mayoría de las cuales sobreviven”.

Añadió que en 1955 La Laguna fue sede del Campeonato Nacional de Beisbol, que se llevó a cabo en el Estadio de la Revolución con la participación de 19 equipos, gracias a la gestión realizada por Florentino Bustillos Bustos, presidente en ese entonces de la Asociación Lagunera de Beisbol. La Selección Laguna obtuvo el campeonato bajo el mando de Ernesto “La Curra” Espinoza, originario de Dinamita, Durango.

Irrumpen Alacranes

El 28 de mayo del 2003 la Liga Mayor de Beisbol de La Laguna amplió sus horizontes al aceptar en el circuito a la escuadra de Alacranes de Durango.

Basado en el equipo Ferretodo de la Liga Alfonso López , el cuadro capitalino libró algunos escollos motivados por la distancia de los parques laguneros y fue aceptado en el circuito de beisbol que tiene influencia en la Comarca.

El conjunto tetracampeón de la Liga Alfonso López dio vuelta a la página y olvidó su rivalidad con equipos rivales y conformó un equipo con identidad duranguense.

Sin embargo no todos los integrantes eran de la capital. Alacranes conformó un polo beisbolero en el centro del estado.

Llegaron al equipo peloteros de El Salto, además se sumaron a la causa beisbolistas de Guadalupe Victoria y Vicente Guerrero.

Miguel Ángel Medina encabezó las negociaciones para incluir en principio a Ferretodo y luego a los Alacranes, después que el tetracampeón de la Liga Alfonso López perdió el auspicio de Francisco Monárrez Rincón.

Además de alistarse para defender la posición de receptor en el recién creado equipo de Alacranes, hubo de tocar varias puertas para conseguir el respaldo económico para enfrentar a conjuntos reforzados con jugadores profesionales.

Al concluir la Liga Mexicana de Beisbol, el circuito lagunero se convierte en uno de los principales destinos de los peloteros profesionales, junto con la Liga Mexicana del Pacífico.

Al regresar el beisbol de paga a la capital, Alacranes buscó defender los colores de Durango desde el máximo recinto del “rey de los deportes” en la capital: el estadio Francisco Villa.

De inmediato se encontró con la oposición del beisbol organizado encabezado por Sergio Díaz.

Luego de conseguir la anuencia de autoridades, los festejos de la ciudad por su 441 aniversario imposibilitaron su uso en la primera jornada, usando como hogar alterno el estadio Carlos Romo de Guadalupe Victoria, donde se le abrieron las puertas cada vez que la gente de los escritorios gubernamentales prestó el estadio Francisco Villa para eventos distintos al beisbol, En el 2004 se prestó en diciembre para un concierto de rock y en el 2005 el Comité de Feria y el Municipio de Durango lo utilizaron, sin permiso previo, para hacer lo inconcebible, construir un palenque en su interior.

la época de oro

Manuel Fong Acosta, presidente del equipo Gómez Palacio y colaborador cercano de Alfonso Díaz Courder Calero, quien fue presidente de la Liga Mayor de Beisbol de La Laguna de 1983 a 1990, consideró que una de las temporadas más brillantes de este circuito fue la de 1966 a 1967, en la cual no hubo límite de peloteros profesionales.

En Gómez Palacio se armó un trabuco; el receptor era Luis Sesma de los Pericos del Puebla, el staff de pitcheo estaba integrado por Alfredo “El Zurdo” Ortiz, de los Diablos Rojos del México; David “El Rey” García, de los Pericos de Puebla; Román Ramos, del Poza Rica, y Evelio Hernández, de los Sultanes de Monterrey. El jardín derecho era patrullado por Roberto “El Zurdo” Contreras, el central por Andrés “Avestruz” Rivera de los Pericos del Puebla; el izquierdo por Roberto Espinoza del mismo equipo o el gomezpalatino Ricardo “Nonis” Nevárez.

La almohadilla caliente era custodiada por Armando Murillo de los Tigres Capitalinos; en las paradas cortas estaba Jorge Fitch, de los Pericos del Puebla; en primera y segunda base jugaban dos prospectos locales, Raúl Ochoa y Manuel Salinas, respectivamente. Nazario Moreno era el manager y entonces formaba con los Pericos de Puebla.

Manuel Fong Acosta recordó que el equipo de San Pedro traía entre sus filas al lanzador cubano Julius Grant, de los Sultanes de Monterrey; el ex grandes ligas Felipe “Cliper” Montemayor, Fernando “Pulpo” Remes y Vicente “Huevo” Romo, de los Tigres Capitalinos.

Los campeones de ese año fueron los Sandilleros de Tlahualilo, al término de la temporada visitó a La Laguna el entonces presidente de la Liga Mexicana de Beisbol, Antonio Ramírez Muro, quien preguntó a los directivos laguneros si estaban locos, pues la mayoría de sus equipos traía a los jugadores mejor pagados del máximo circuito de la pelota mexicana.

Una de las anécdotas favoritas de Manuel Fong Acosta fue el día en que San Pedro les ganó por una carrera a cero, el pitcher que cargó con la derrota del equipo de Gómez Palacio fue Alfredo “Zurdo” Ortiz, quien al ser llamado por el directivo para recibir su sueldo, Ortiz se negó a cobrar porque él había perdido el encuentro frente a Vicente “Huevo” Romo.

Indicó que en el máximo circuito de pelota lagunera se daban excelentes duelos de pitcheo, que no sucedían en la Liga Mexicana de Beisbol, como el que sostuvieron Vicente “Huevo” Romo, del equipo de San Pedro, y José “El Grandote” Peña, de Sandilleros de Tlahualilo, quienes militaban en los Tigres Capitalinos.

Consideró que el auge que tuvo la Liga Mayor de Beisbol de Laguna a fines de la década de los años sesenta fue la clave para que el beisbol profesional en 1970 regresara con el Unión Laguna, en el Estadio Gómez Palacio.

Grandes frutos

Desde sus inicios ha sido un gran semillero de peloteros, en sus equipos jugaron los laguneros que están en el Salón de la Fama del Beisbol Mexicano:

n Guillermo “Memo” Garibay.

n Jesús “Chanquilón” Díaz.

n Leonardo “Negro” Rodríguez.

n José “Zacatillo” Guerrero.

n Moisés “Moi” Camacho.

n Horacio “Ejote” Piña.

n Juan “Kilillo” Navarrete.

FUENTE: Investigación de El Siglo de Torreón

Escrito en: Liga, Laguna, Beisbol, circuito

Noticias relacionadas

EL SIGLO RECIENTES

+ Más leídas de Deportes

TE PUEDE INTERESAR

LECTURAS ANTERIORES

Fotografías más vistas