El presidente de los Venados de Mérida, de la Primera División “A”, Arturo Millet, anunció cambios en el equipo con la llegada de un técnico extranjero que ya lo ha dirigido tras el cese, ayer, del capitalino Ignacio "Bambi" Negrete.
Informó en entrevista de la separación de cuando menos un jugador por indisciplina y el regreso de ese entrenador para cuya contratación se analizan aspectos económicos, tácticos y técnicos.
Sobre el siguiente director técnico de los Venados, dijo que se prevé que quien ocupe el sitio que dejó vacante el capitalino Negrete sea el argentino Fernando Aldo Ortiz o el uruguayo Jorge Correa Osimani.
El Presidente de los Venados reconoció que aún faltan por valorar las opciones y en este proceso primero se debe pensar en el partido que está en puerta y luego reacomodar el plantel de cara al resto del Torneo Clausura 2005.
Aunque la decisión final en cuanto al cambio de rumbo en el cuadro será en los próximos días y paso a paso, el dueño del club manifestó que el estratega interino será el auxiliar técnico, el alemán Ulrich Kowalczyk.
Señaló, “tendrá la responsabilidad de dirigir el próximo partido del sábado venidero a las 15:30 horas contra León en el Estadio Carlos Iturralde, donde los muchachos deben aplicarse mejor para obtener resultados positivos”.
Al referirse a las causas que lo hicieron tomar la decisión de replantear las líneas a seguir en el plantel, sostuvo que se le reportaron diversas muestras de indisciplina.
“Mi sentir fue que los integrantes del cuadro no estaban bien conectados, les faltaba dar el 100 por ciento, sentir el coraje para entrar a la cancha a hacer bien las cosas y por eso era necesario tomar varias decisiones importantes para el conjunto”, aclaró.
Para empezar, indicó, se decidió prescindir de Raúl Díaz Guillén, pero aún se analiza qué otros jugadores podrían salir también del equipo o en su caso ser sancionados por indisciplina.
Respecto a la salida de Negrete, Arturo Millet expuso que era un hecho lamentable por ser un técnico conocedor, aunque las cosas se le fueron de las manos en el plantel en el que surgió la indisciplina.
A su parecer, eso se reflejó en los números del equipo, porque de los 21 puntos disputados en siete jornadas sólo se obtuvieron nueve, lo que habla del poco empeño que pusieron los jugadores.