Hasta hace pocos años, nadie podría imaginar que Durango se convirtiera en un importante mercado de productos con contenido erótico, para la estimulación de las personas y que en algunos casos raya en lo pornográfico. Desgraciadamente no existen leyes o reglamentos que impídan la comercialización de este tipo de artículos, ahora pomposamente denominados “juguetes sexuales” y que cada día tienen mayor demanda y aceptación entre la sociedad de esta capital.
En diferentes áreas de la ciudad, en locales “disfrazados”, en algunos puestos de tianguis y en establecimientos decididamente dedicados al ramo de los juguetes sexuales, se encuentra casi cualquier tipo de esos artículos, todos ellos provenientes del vecino país del norte y en algunos casos con precios expresados en dólares.
Independientemente de los establecimientos antes mencionados, hay personas que en forma más discreta, llevan a cabo la comercialización de productos de este mismo ramo, a través de las páginas de algunos medios de comunicación, en donde insertan mensajes y promociones proporcionando números telefónicos, en ocasiones celulares, para dar mayor información sobre la mercancía en existencia.
Y es de esta forma que jóvenes bailarinas de “table dance”, chicas desde 14 años, mujeres hasta los 60, así como hombres, todos duranguenses, se involucran más en el mercado de los juguetes sexuales.
Se pueden conseguir artefactos de distintos tamaños y diseños, cremas estimulantes, muñecas inflables, espumas y lubricantes de sabores para quienes gustan del placer sexual en pareja o en forma solitaria, pero algunos artículos de mayor consumo tienen una finalidad: las despedidas de soltera.
El conservadurismo moral con el que se calificaba a los duranguenses está desapareciendo y está abriendo posibilidades para probar otras opciones en el terreno de la vida íntima, por lo menos en forma más abierta, pues antes no era posible imaginarse que hubiera una tienda en donde se expendieran estos artículos.
Algunos comercios funcionan en forma disfrazada. La primera impresión puede ser una tienda en donde se vendan tangas “sexys” para mujeres y hasta para hombres. Ahí se puede encontrar casi de todo en formas y gustos. El clásico hilo dental, las telas transparentes y provocativas, los “baby doll”, las figuras cómicas y otras son muy demandadas, pero al dar un vistazo al establecimiento o al preguntar sobre algunos artículos sexuales, la oferta resulta de una gran gama de productos.
Fácilmente se encuentran respuestas y soluciones para todo tipo de fantasías. Para las mujeres u hombres que quieren hacer un encuentro más placentero, existen estimulantes para la piel que provocan calor en las partes donde se aplican.
Hay utencilios de todos tamaños, formas y precios, que compran muchas mujeres o que algunos hombres regalan a sus parejas. Algunos incluso se están comercializando más en esta temporada en la que se acerca el 14 de febrero, Día del Amor y la Amistad.
También existen “polvos mágicos” que sirven para dar sabor a la piel cuando se esparcen en alguna área. Hay aparatos para otros usos más sofisticados y artículos con los que el interesado busca atraer a una persona del sexo opuesto y entre ellos están los perfumes de feromonas. La fragancia de mujeres tiene mayor demanda, pero la de hombres es mucho más costosa.
Hay tiendas que todavía no quieren ser “tan evidentes”, como sucede en la tienda de lencería ubicada sobre la calle de 5 de Febrero, después de la calle Regato, o bien sean mucho más abiertos con respecto a los temas sexuales, como en el caso del establecimiento que se encuentra sobre la calle de Miguel de Cervantes Saavedra, casi al llegar a Canelas.
Ahí en forma franca y directa la fachada anuncia artículos sexuales para adultos; sin embargo, debido a la novedad, no hay reglamentación municipal que lo regule, que lo prohíba o que simplemente lo supervise.
La Federación Mexicana de Educación Sexual y Sexología (Femess) sostiene que el placer sexual, en el que se incluye el autoerotismo, es causa de bienestar físico, intelectual, psíquico y espiritual, incluso que deben existir leyes que avalen y rescaten los derechos en esta materia no sólo en México, sino en el mundo, según sostuvieron varias organizaciones en el XII Congreso Mundial de Sexología y Sexualidad.
La moral pública
El Bando de Policía y Buen Gobierno del Municipio en su artículo 104 refiere aspectos sobre las faltas administrativas que puede cometer un ciudadano duranguense durante su estancia en el municipio. Dentro de muchos conceptos de infracciones que se señalan en el documento se encuentran las acciones u omisiones en que puede incurrir un sujeto en lo que se refiere a la moral pública.
En el artículo 106 del mismo Bando se manifiestan las faltas administrativas que pueden considerarse que atentan contra la moral pública. Si acaso en su fracción IV se habla respecto de alguna actividad sexual, que se cataloga como infracción si se sostienen relaciones sexuales o exhibicionismo en la vía pública, en lugares comunes o privados con vista al espectador, de tal modo que en este apartado la venta de juguetes sexuales no atenta contra la moral pública.
Por otro lado, en el Reglamento de Actividades Económicas en ninguno de los capítulos y artículos que existen en esta normatividad se establece algún aspecto que pueda determinarse como establecimiento que esté relacionado con artículos sexuales.
Los regidores de distintas fracciones del Ayuntamiento han sostenido como principio general de derecho que lo que no está prohibido está permitido y, en este sentido, este tipo de establecimientos no están restringidos.
Al margen de la ley
En algunos medios de comunicación, suelen registrarse anuncios en donde promocionan artículos relacionados con el sexo y tampoco hay una ley o reglamento que lo impida y existe gran cantidad de negocios de masajes para hombres y para mujeres que operan sin regulación.
Por otro lado, al referir aspectos conceptuales, el diccionario de la Real Academia indica que moral significa la ciencia del bien en general y de las acciones humanas con respecto a su bondad o malicia.
El organismo alemán de Fundación Wilkipedia, que es un sistema de compendios informativos que difunden el conocimiento a nivel mundial, sostiene que la maldad se relaciona con actos destructivos que atentan contra el ser humano, contra el amor, la justicia y la sociedad y que la bondad funciona en sentido contrario.
Mientras el absolutismo moral dice que el bien y el mal son conceptos establecidos por Dios, el relativismo moral indica que estos conceptos sólo son estándares que provienen de las culturas locales y los prejuicios, explica Wilkipedia. En este sentido, la moral pública podría ser discutible.