Hacen su aparición en la parte baja de la espalda, en los muslos, en la cadera, el abdomen, los senos, los glúteos y, algunas veces, hasta en los brazos.
Se trata de las terribles estrías, uno de los defectos de la piel más preocupantes porque, a diferencia de la celulitis, que se logra atenuar notoriamente, para estas líneas blanquecinas o rosadas no hay cura.
¿Qué son?
Son uno de los grandes enemigos de la vanidad femenina, pero no exclusivas de las mujeres, según explica la dermoterapeuta Eloísa Amezcua.
?La piel es un delicado órgano formado por fibras en forma de malla; está compuesta, entre otras sustancias, por la elastina, responsable de su elasticidad, y por el colágeno, que le aporta firmeza.
?Cuando hay deficiencia de estos dos componentes, y se sufre un estiramiento brusco o rápido de la piel, se corre el riesgo de sufrir rupturas internas?, señala.
Las estrías vienen a ser, entonces, la manifestación de una ruptura de las fibras internas de la piel. Son unas cicatrices originadas por un estiramiento excesivo de aquélla en un momento en que no tenía la capacidad para extenderse rápidamente, como puede ocurrir durante el crecimiento corporal en la adolescencia.