Guatemala, Guatemala.- La activista indígena guatemalteca Rigoberta Menchú, perseguida por la represión durante el conflicto armado y ganadora del Nobel de la Paz en 1992, mantiene en vilo su esperada candidatura presidencial para las elecciones de septiembre próximo.
Aunque son públicos sus acercamientos a los dirigentes de Encuentro por Guatemala (EG), que encabeza la diputada izquierdista Nineth Montenegro, Menchú no ha confirmado formalmente su participación en los comicios con esa fuerza política.
Una de las activistas que impulsa la candidatura de Menchú, Otilia Lux, explicó a la prensa que aún no han definido si encabezarán la propuesta de EG o de la antigua guerrilla Unidad Revolucionaria Nacional Guatemalteca (URNG).
Tras la última reunión de Menchú y Montenegro, el pasado viernes, trascendió que la falta de acuerdo se debe a “las cuotas de poder” que reclaman los colaboradores de la Nobel, que “van más allá de la candidatura presidencial”.
Según Montenegro, el grupo indígena encabezado por Menchú habla de cuotas de poder, de diputados y alcaldes y aunque Encuentro por Guatemala estaría dispuesto a abrir sus espacios, la decisión se tendrá que adoptar luego de una evaluación departamental y municipal.
De acuerdo con Lux, el colectivo indígena al que representa Menchú tiene apoyo en al menos, 12 de los 22 departamentos guatemaltecos, mientras que el EG tiene su principal bastión electoral en el área metropolitana de la capital.
Montenegro le ha ofrecido a Menchú que sea su candidata presidencial y que busque a su compañero de fórmula, pero la Nobel de la Paz no se ha decidido.
Lux asegura que la candidatura se definirá después de otras reuniones que Menchú mantendrá los días 13 y 19 de febrero, respectivamente, con dirigentes de EG y de la URNG.
Como líder de los pueblos indígenas guatemaltecos, que representan más del 40 por ciento de los 12 millones de habitantes del país, Menchú ha asegurado que está abierta a participar en las elecciones porque es uno de los objetivos del movimiento de los mayas.
Los indígenas guatemaltecos, víctimas del racismo y la discriminación que impera en la sociedad guatemalteca, son considerados por Menchú como “la esperanza de un proyecto nacional” que pueda cambiar las estructuras políticas y económicas del país.
En una encuesta realizada el año pasado, el 71,2 por ciento de los consultados dijo que votaría por un indígena para la Presidencia en las elecciones generales de 2007 por el desencanto que existe con los actuales políticos.
En el mismo sondeo, Menchú logró la mayor preferencia, con un 66,6 por ciento.
En mayo próximo el Tribunal Supremo Electoral (TSE) convocará las elecciones para presidente, diputados al Congreso, al Parlamento Centroamericano y corporaciones Municipales, que se celebrarán en septiembre.
Menchú es uno de los personajes de la vida política nacional más reconocido fuera y dentro de Guatemala, pero su persistente lucha por los derechos humanos y en contra de la impunidad, despierta igual admiración y rechazo entre la población local.
En la década de los 80, luego de sufrir el asesinato de sus padres y dos hermanos, salió al exilio para denunciar el genocidio del pueblo maya y la violación de sus derechos, lo que le valió en 1992 el Nobel de la Paz, como reconocimiento a su trabajo de denuncia y reconciliación.
Ante la infructuosa lucha por justicia en Guatemala, en diciembre de 1999 se querelló ante la Audiencia Nacional de España contra seis ex altos cargos militares de su país y dos civiles por los delitos de genocidio, terrorismo y torturas.
Por este caso, el ex ministro de Defensa Nacional general Ángel Aníbal Guevara y el ex jefe de la Policía Nacional coronel Germán Chupina están en prisión preventiva desde diciembre pasado y a la espera de ser extraditados a España.
Sin embargo, las órdenes de captura contra otros cinco ex altos cargos guatemaltecos están paralizadas por un recurso interpuesto en diciembre por uno de los acusados, el general golpista José Efraín Ríos Montt.
El ex presidente Fernando Romero Lucas (1978-1982) , que también fue demandado por Menchú, falleció el año pasado en Venezuela.