Niños hacen cola para coger un plato de comida en un campamento temporal situado en el distrito pakistaní de Ziarat tras perder sus casas en el seísmo de 5,4 grados de magnitud en la escala abierta de Richter que desoló el pasado 1 de noviembre de 2008 la provincia de Balochistán. Alrededor de 40.000 personas se han quedado sin casa y tienen difícil acceso a comida. EFE