Vista aérea del primer Centro de Energía de las Olas, inaugurado en la costa de Povoa de Varzim, Portugal. Las máquinas Pelamis, término latino que designa a las serpientes marinas, y diseñadas por una empresa escocesa líder mundial en uno de los campos de energía renovable más novedoso, están compuestas por una serie de cilindros rojos, cada uno de ellos del tamaño de un pequeño tren regional, y conectados entre sí, que apuntan en dirección a las olas. Las olas viajan por el interior de los tubos, produciendo que éstos asciendan y desciendan, y un sistema hidráulico aprovecha este movimiento para generar energía.