Miles de personas congolesas se han resguardado en las instalaciones de un campo de refugiados a las afueras de Goma, en la República Democrática del Congo, con la esperanza de estar más seguros ante los ataques de los rebeldes y de los soldados del ejército. Los líderes regionales reunidos en Nairobi han pedido el cese inmediato de las hostilidades y el traspaso de un mayor poder a los enviados de Naciones Unidas a la zona.