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Editoriales

La Fader en positivo; breve historia de un foro

Eduardo Campos Rodríguez

Sí, es un hecho que cuando la juventud estudiosa se propone realizar actividades positivas lo logra, tal es el caso del Foro sobre Derecho Notarial que no hace mucho tiempo se desarrolló en la Facultad de Derecho de la Universidad Juárez del Estado de Durango. Advierto que no es la única actividad académica que se da en la Facultad; a quienes pertenecemos al cuerpo docente y a los alumnos que cursan la carrera nos consta que la dinámica en cuanto a realización de foros, cursos, conferencias, diplomados, presentación de libros bajo la autoría de los mismos profesores, creación de nuevas carreras, propuestas de nuevos programas, son tareas que evidencian una dinámica favorable a la misión de forjar mejores profesionales del derecho, como lo es su responsabilidad.

En cuanto al foro de derecho notarial, que es el tema que ahora nos ocupa, los estudiantes que cursan esta materia decidieron dejar constancia de que son capaces de hacer bien las cosas: elaboraron su plan de trabajo; designaron como coordinadores a quienes impartimos esta materia; se trazaron los objetivos; se precisaron, en el vasto campo del derecho notarial, los temas básicos que por su importancia debieran ser expuestos; fueron seleccionados conferencistas de primer nivel cuyo prestigio y seriedad fuera garante del nivel académico que se pretendía; se agendaron las intervenciones y se puso en marcha. Un acuerdo importante, que pareciera a simple vista no tener importancia, fue el de no solicitar apoyo de carácter económico a ninguna autoridad, ni educativa, ni institucional, y fueron los conferencistas invitados de otras partes de la república quienes por sí mismos y en forma voluntaria se hicieron cargo de sus gastos, como aportación además de sus valiosos conocimientos a fortalecer la cultura jurídica. Insisto que éste es un detalle significativo, porque demuestra que cuando hay voluntad y convicción para una causa, el factor dinero deja de ser un elemento condicionante. Sí, en cambio, tuvimos, en cuanto a los trabajos de logística, todo el apoyo del señor Rector, del Secretario General de nuestra Universidad y muy participativamente del Director de la Facultad de Derecho, quien con su equipo académico y administrativo intervinieron en todas las actividades, resaltando la importancia de las mismas y exhortando a los estudiantes a la superación perseverante para el mejor desempeño de su profesión.

Por lo que respecta a las conferencias se hizo una clasificación; en el primer rubro se consideró a exponentes foráneos, por así decirlo, siendo los siguientes: Fernando Antonio Cárdenas González, jurista prestigiado autor de varios libros en el ámbito notarial y uno de los más elocuentes conferencistas que yo he conocido, opinión que quienes lo han escuchado es plenamente compartida. Su exposición versó sobre las disposiciones para “nuevos horizontes de la Autonomía de la Voluntad”, tema sobre el cual ha editado un interesante libro y que se refiere a un asunto que está en la mesa de las discusiones del área legislativa. Otro conferencista fue el doctor Othón Pérez Fernández del Castillo cuyo prestigio es de sobra conocido; entre otros atributos tiene el de ser fundador y rector de la Universidad en Estudios de Posgrado, ha sido impulsor pionero desde hace tiempo del tema de mediación integrada al marco jurídico y está por demás decir que el acto fue todo un éxito. Me parece interesante comentar que se mostró gratamente impresionado cuando el Lic. Apolonio Betancourt le hablaba sobre la existencia en Durango del Centro Estatal de Justicia Alternativa y su funcionamiento, habida cuenta de que Durango es una de las entidades que tiene legislación en marcha sobre esta materia.

El tema del Registro Público de la Propiedad lo abordó el notario David Figueroa Márquez, a la sazón presidente nacional del Consejo de Notarios, una persona muy culta, muy inteligente y por la misma razón muy sencilla, domina ampliamente el tema registral y sus conceptos son firmes y convincentes. Por su representación de carácter nacional pasó a saludar a su despacho al titular del Poder Ejecutivo en donde teniendo como testigos a notarios, catedráticos y líderes estudiantiles reconoció las intervenciones del gobernador Ismael Hernández Deras en las asambleas de la Conago defendiendo los principios de autonomía que les competen a las entidades federativas como depositarios originales de la fe pública conforme a la Constitución General de la República. Debo decir que se vivían en aquel tiempo los debates relacionados con las áreas de competencias y delimitación de funciones respecto del ejercicio de las profesiones de notarios y corredores públicos, asunto que por cierto ya ha sido resuelto por la Suprema Corte de Justicia en forma precisa y satisfactoria para ambas instituciones. No puedo dejar de comentar que en esa reunión se le informó al gobernador Ismael sobre el contenido temático y los objetivos del foro académico, apreciando más que en sus palabras, en su lenguaje corporal una gran satisfacción, pues sabido es que desde siempre lo que más le agrada es ver a la juventud realizando actos positivos que prestigian a las instituciones que los educan.

Por lo que se refiere a los conferencistas surgidos de nuestra Universidad y que aquí viven y trabajan, nos llena de orgullo poder constatar el alto y sólido nivel académico que tenemos en nuestra provincia y que a veces por desconocimiento no valoramos en la dimensión que corresponde; para reafirmar lo anterior viene a mi memoria la ocasión en que el ilustre constitucionalista Ignacio Burgoa reconoció en una confrontación de criterios jurídicos la sapiencia civilista del maestro Juan Francisco Gurrola, y cómo olvidar la intervención del Lic. Raymundo Álvarez Rocha en la que corrigió conceptos equívocos en materia agraria pronunciados por Víctor Manzanilla, quien inteligente como lo es contestó: “Gracias, maestro, por ilustrarme”. Por eso nos da gusto que ese legado de cultura jurídica que han hecho estos y otros más distinguidos maestros sea ahora recogido, actualizado y enriquecido por abogados contemporáneos. Haciendo por ahora referencia a quienes intervinieran en el foro de derecho notarial: Lic. Juan Francisco Arroyo Herrera, profesor de la clase de Filosofía, por su origen en la región de los Llanos no ha perdido el compromiso que tiene con él mismo de servir desinteresadamente a los núcleos campesinos de donde proviene, su carácter es fuerte y humano. A la vez, lo demuestra en su forma de ser. Además de ensayos sobre temas jurídicos, Editorial Porrúa le publicó un libro en materia de responsabilidades de los servidores públicos que se lleva como texto en algunas universidades y se le considera como un referente de consulta en la materia. Su conferencia en el foro versó sobre “Naturaleza constitucional del derecho notarial”, por cierto expuesta con mucha claridad y fundamentación al final, les obsequió a los alumnos una copia que seguramente los alumnos conservan con interés.

Otro conferencista participante fue el notario Juan Gerardo Parral Pérez, profesor de derecho notarial en la División de Estudios de Posgrado; es reconocida su formación jurídica y su concepción filosófica de la vida; actualmente es el Presidente del Consejo Estatal de Notarías, cargo que ha desempeñado con espíritu de creatividad en dos ocasiones anteriores. Su tema se orientó a la reforma de la Ley del Notariado Local y el éxito de la mismo quedó demostrado en la gran cantidad de preguntas que le hicieran los alumnos.

El tercer conferencista compañero nuestro fue el Lic. y M.D.P. Luis Alberto Zavala Ramos, quien por cierto tiene una currícula académica muy extensa e interesante que va desde ser profesor de derecho notarial en una Universidad de Santiago Papasquiaro, Dgo., en donde ejerce su función de notario, hasta estudios de doctorado en derecho administrativo en la Universidad de Zaragoza, España, y que es autor de varios libros de derecho, uno de ellos “La aceptación y repudio de la herencia”. El tema desarrollado por el notario Luis Alberto Zavala Ramos se intituló “ El notariado latino y sus beneficios”, llevándonos a través de diapositivas a conocer los sistemas notariales de varios países.

Se debe conocer que, como es natural, hubo matices de críticas; malo sería que no. Aquí lo importante es que se dé el fenómeno de participación y que éste se instale en la palabra y la razón. Nos falta mucho por hacer, es cierto, pero, como se dice, la meta es el camino.

Escrito en: tema, derecho, Universidad, foro

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