La firma Eurostar reanudó el martes sus servicios de trenes de alta velocidad entre Gran Bretaña, Francia y Bélgica luego de una suspensión de tres días que dejó varados a decenas de miles de viajeros y provocó una reacción indignada del presidente francés Nicolás Sarkozy.
El primer tren salió de la estación Gare du Nord, en París, poco después de las 8:00 de la mañana con 750 pasajeros, algunos de los cuales habían estado varios días en la estación. Otros cientos esperaban en una fila que cruzaba la enorme estación parisina, la que empleados de Eurostar recorrían con bandejas de panecillos y café.
La gerente de la terminal, Nelly Clair Meunier, dijo que se daba prioridad a la gente que tendría que haber viajado durante el fin de semana. Las formaciones partirían cada hora durante el martes, para completar unos dos tercios de las salidas programadas del día, agregó.
''Va bastante bien'', dijo Clair Meunier. ''Los pasajeros estaban bastante felices y nos agradecían por poder viajar en ese primer tren''.
Claire Morley, una estudiante parisina de 23 años, dijo que había esperado en fila desde las 5:30 de la mañana. La corta vacación que planeaba en Londres ''no está comenzando de manera muy relajante'', dijo.
Funcionarios de Eurostar dijeron que habían identificado la causa de las averías de trenes en el Túnel del Canal de la Mancha: nieve inusualmente seca y fina que se metió a los motores.
Cerca de 40 mil personas se vieron afectadas por la suspensión. Eurostar ofreció sus ''disculpas más profundas'' y prometió compensar a los viajeros.
Sarkozy convocó el lunes al director de la empresa francesa de trenes SNCF al Palacio del Elíseo para una reunión frente a frente y le ordenó que los trenes se movieran de nuevo, al señalar que la situación era ''inaceptable para los viajeros''.
Los problemas con los trenes comenzaron el viernes cuando cinco trenes fallaron dentro del túnel, lo que dejó atrapados a más de 2 mil pasajeros durante horas en condiciones claustrofóbicas.
Algunos pasajeros extenuados, con los ojos llorosos, aparecieron en canales de televisión británicos y franceses donde se quejaron de que estuvieron bajo tierra más de 14 horas, sin alimentos o agua y sin una idea clara de lo que estaba pasando.
El presidente ejecutivo de la Eurostar, Richard Brown, quien ha enfrentado duras críticas por como su empresa manejó la crisis, prometió que ''estaremos haciendo nuestros mejores esfuerzos para lograr que todos lleguen a casa para la Navidad''.