Sólo si la temporada de lluvias llega a ser buena, los campesinos del sector social pueden aspirar a un año con regulares condiciones económicas; de lo contrario, las opciones son nulas.
En esos términos se refirió José Jacobo Femat, dirigente nacional de la Central de Organización Campesina y Popular (COCyP), durante su estancia en esta entidad.
El líder campesino criticó la falta de infraestructura en Durango y el resto del país para transformar lo que se produce en el campo, pues ejidos y comunidades venden lo que cosechan sin transformarlo, dejando que la ganancia se quede en los intermediarios.
"Los programas del Gobierno están diseñados sólo para darle dinero al campesino, pero si no hay lluvia de nada vale ese apoyo, porque la pobreza sigue".
Jacobo Femat apuntó que el productor recibe su cheque y se prepara para sembrar, pero si no hay precipitaciones pluviales las pérdidas son mayores.
EMPRESAS
Reiteró que los campesinos tienen que ser apoyados por políticas orientadas a transformarlos de simple mano de obra a propietarios de empresas agroindustriales.
Para el logro de lo anterior, precisó, es importante la capacitación y organización de la gente, lo que puede ser posible con programas adecuados.
"Se deben buscar las formas de organización que den lugar a que los recursos del campo sean parte de verdaderas cadenas productivas que incluyan la transformación", subrayó.
José Jacobo Femat, acompañado por su hermano Rafael -dirigente estatal de la COCyP-, recorrió la semana anterior diferentes regiones de la entidad.
Uno de los objetivos de las reuniones sostenidas fue adherir simpatizantes a la COCyP, así como despertar el interés para conformar grupos de trabajo para crear empresas.